Sin labriego ni tacto
Sin labriego ni tacto Ahí donde la mirada hace odio purpura la sangre, ahí donde somos dos en la misma ubre. Donde la luz pasea con sus peces abismales Y los días animales abren la invasión de la noche. Ahí donde creo con los ojos, y los fastos sueños abren sus pieles remotas. donde el violín usa su disfraz de la muerte, y una vida se incendia entre mis venas. Ahí donde el crucificado tiene el perdón de una herida…







































