Los zapatistas han platicado que uno de los antecedentes del común es la necesidad de sus antepasados, los abuelos, las abuelas, de mantenerse unidos para huir de la esclavitud como peones acasillados y permanecer unidos y organizados para que los finqueros esclavistas no los volvieran a apresar para regresarlos al peonaje.
Los indígenas tzotziles, tzeltales, tojolabales, mames, choles y zoques que han formado al EZLN, y que lo organizaron en silencio durante diez años hasta su alzamiento armado del 1 de enero de 1994, conocen esos regímenes inhumanos que usan a los seres humanos como “instrumentos parlantes”, como decía Aristóteles de los esclavos de los griegos.
No es casual que hoy retomen la forma organizativa que han llamado “el común” para enfrentar al actual extractivismo capitalista del siglo XXI: es una memoria histórica que tienen bien aprendida y asumida, pues el finquero, el colonialista blanco, el esclavista, tiene siempre consigo una poderosa maquinaria de guerra colonial contra la Madre Tierra y contra los pueblos; la única manera en que los pueblos pueden no sólo sobrevivir sino defender su libertad como pueblos, su autonomía, es mantenerse unidos, hacer de su lucha por la vida un común.
Además, los mayas zapatistas tienen una conciencia planetaria: saben que la guerra contra la vida, contra la naturaleza y contra los seres humanos no es local, ni regional, ni nacional, sino mundial, y por lo tanto, la lucha de resistencia y rebeldía tiene que ser también mundial, planetaria.
Por ello han insistido siempre en actividades que los vinculan a otros grupos organizados en México y el mundo. Porque saben que el actual extractivismo capitalista es ya una maquinaria de guerra, de explotación y de destrucción mundial, a la que en todas partes resisten organizaciones, pueblos enteros.
Como ha señalado Ana Esther Ceceña, dado que la hegemonía capitalista amenaza la vida de los pueblos, sus formas de sobrevivencia (en palabras de Iván Illich, es una guerra contra la subsistencia) las ´personas, los pueblos se ven obligados a inventar formas de resistencia y alternativas de vida contrahegemónicas.
Uno de los pueblos organizados (con autonomía y autogobierno) más destacables en el planeta es el que han formado y mantienen organizado los pueblos mayas zapatistas. Y su conciencia planetaria los ha llevado a decidir hacer una gira por la vida a nivel mundial, recorrer los cinco continentes. La primera etapa la realizaron en Europa (2021), donde se reunieron con organizaciones que defienden la naturaleza y que se solidarizan con los desplazados de la guerra del capital contra los pueblos, los migrantes, además de luchadores por otras causas, todas en defensa de la vida.
Ese es el contexto del anuncio que han hecho los zapatistas de que vendrán a la Ciudad de México, a reunirse con madres y padres buscadores de sus seres queridos desaparecidos y desaparecidas, además de encontrarse y dialogar con las personas adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona (2006) y la Declaración por la Vida (2021), para acordar actividades conjuntas, además de continuar con sus semilleros de reflexión y pensamiento crítico sobre la guerra y el despojo que padecen los pueblos, así como su foro de artes en resistencia, continuación de los que han realizado en su territorio zapatista, y finalmente para celebrar juntos el aniversario 32 del alzamiento zapatista de 1994, cuando le declararon la guerra al Estado mexicano, y, hoy nos damos cuenta: al capitalismo.
Los zapatistas no están en pie de lucha meramente por motivos “ideológicos”; están en resistencia y rebeldía porque a ellos (justo como a todos los demás seres humanos del planeta) les va la vida (nos va la vida) en ello: el capital no puede sostenerse sino es con base en la explotación, el despojo, la represión, el desprecio. La “vida” del capital es la muerte de muchos seres humanos en todo el mundo cada día.
Un nivel de conciencia y claridad sobre la situación extrema a la que nos ha orillado la dominación capitalista como el que han alcanzado los zapatistas es difícil de lograr, e incluso de comprender cuando se los escucha.
Esta lucidez se debe, en gran medida, a su propia historia: para los pueblos originarios, sobrevivir implica una confrontación directa con el sistema capitalista, extractivista y esclavista. Pero también al hecho de que lo enfrentan organizados: el autogobierno es una herramienta cognitiva poderosa. No puede comprenderlo fácilmente quien tiene que estirar la mano y recibir las dádivas del sistema para vivir, e incluso para funcionar como “alternativa de izquierda”. Los zapatistas han aprovechado esa ventaja nacida de su posición histórica para no solamente construir un lúcido discurso crítico sino una práctica organizativa alternativa que ahora sintetizan en “el común” y que lleva ya incluidas sus posturas de autonomía, del mandar obedeciendo y un corazón de “luchar hasta morir”, como dijera alguna vez la comandanta Fidelia.
Las personas buscadoras, madres padres, hermanas y hermanos de personas desparecidas por la violencia capitalista son, en este momento, el blanco más directo al que ha atacado ya la guerra del capital contra los pueblos. Y en respuesta, han tenido el valor de organizarse y salir a buscar a sus seres queridos. Se necesita mucho amor y mucho valor para afrontarlo todo, la violencia estructural privada y estatal, e incluso la incomprensión de amplios sectores fanatizados de la población. A esas personas dignas, las buscadoras, quieren los zapatistas abrazarlas, escucharlas y ofrecerles su respeto, su admiración y su apoyo incondicional: no vienen para encabezar o acaudillar a nadie, sino para hacer lo que siempre han hecho, luchar, resistir, apoyar, desde la dignidad de su lucha propia.
En un tiempo tan oscuro, cuando los poderes de facto a nivel mundial y en México mismo están desatados destruyéndolo todo, la mano tendida de los zapatistas es una oportunidad para hacer de nuestras resistencias un común no homogéneo sino plural, diverso, pero conjunto, con deseos de ver a la vida triunfar sobre los señores de la guerra y de la muerte.













