Nuestras hijas no son una leyenda

 

cinthia

  • Huelga de hambre en el consulado mexicano en Los Ángeles, para que se realice la búsqueda eficiente de Cinthia Jocabeth Castañeda, desaparecida en Ciudad Juárez.

El 24 de octubre de 2008 mi hija, Cinthia Jocabeth Castañeda, salió de casa rumbo al centro de Ciudad Juárez para comprar unos zapatos para el colegio. Desde entonces no he vuelto a saber nada de ella. Tenía solo 13 años. Las Autoridades de Ciudad Juárez han sido omisas en su búsqueda y jamás se han preocupado realmente de saber quién se llevó aquel día a mi hija. Al igual que ella, decenas de adolescentes de su misma edad y sus mismas características han sido secuestradas en Juárez en los últimos años, la gran mayoría de ellas también en la zona centro de la ciudad. He tenido que escuchar infamias, insultos y toda clase de mentiras por exigir a las Autoridades que busquen a mi hija.

En 2012 tanto mi familia como yo fuimos amenazados de muerte por policías apostados en la puerta de nuestra casa como consecuencia de mis denuncias de negligencia ante la falta de claridad y de identificación de restos óseos en el SEMEFO de la ciudad, así como la búsqueda de las jóvenes secuestradas y, consecuentemente, la complicidad de las autoridades del Estado por acción u omisión. Exiliada de mi propia tierra ante las amenazas, el acoso físico y moral sufrido, he visto con desesperación como desde entonces ninguna joven secuestrada ha sido rescatada con vida por las autoridades. Lo único que han hecho es admitir la ocultación de cuerpos en la morgue y la localización de restos óseos en el Valle de Juárez que, como hemos sabido después, correspondían a cerca de una treintena de adolescentes secuestradas en la zona centro de Juárez entre 2008 y 2011, víctimas de un feminicidio sistemático permitido y perpetrado por miembros de las fuerzas de seguridad.

Son 7 años de pesadilla, de dolor que no cesa, de vivir sin vida. Ni un solo minuto dejo de pensar en mi pequeña, en cómo estará, en lo que estará sintiendo, si tendrá frío, si sentirá hambre… son 7 años despojada de un pedazo de mi vida, de mi alma. 7 años de búsqueda, de lucha y desesperación ante la nula sensibilidad de unas autoridades que no buscan jóvenes vivas, sino huesos enterrados en el desierto.

Las autoridades del Estado de Chihuahua han sido omisas y agresivas en todo momento, sin preocuparles nuestro dolor, sin buscar a nuestras hijas con argumentos insultantes como que ellas se fueron por su voluntad, que se escaparon con el novio o que si algo les pasó fue porque ellas se lo buscaron.

Por todo ello, y ante los incumplimientos de los compromisos adquiridos por las Autoridades mexicanas, a partir del próximo martes 24 iniciaré una Huelga de Hambre frente al consulado mexicano en Los Ángeles, para exigir:

1. El cumplimiento de los acuerdos adquiridos por el Cónsul, Carlos Manuel Sada, el pasado 16 de marzo.
2. Exigir a las Autoridades del Estado de Chihuahua que se estudien las negligencias cometidas por ministerios públicos y altos cargos de la Fiscalía responsables de la investigación de la desaparición forzada de mi hija, y se juzguen actuaciones delictivas por acción u omisión de sus funciones.
3. Exigimos que se busque realmente a mi hija, cumpliendo los compromisos acordados para ubicar carteles espectaculares en Ciudad Juárez. Gráfica que yo realizaré, informando su desaparición e indicando que mi hija no es mercancía, dando mí contacto para recaudar datos que lleven a su localización. Al término de la huelga entregaré el archivo virtual para el espectacular.
4. Todo lo anterior se tiene que realizar o en su caso entregar avances a un mes de aceptar y firmar en público tales peticiones. La exigencia de la investigación sobre las negligencias del caso de mi hija no cesara hasta que el gobernador Cesar Duarte no revise la impartición de justicia en su mandato y cumpla con mi tercera petición.

Karla Castañeda

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