Los periodismos ante Ayotzinapa, reflexiones sobre el periodismo de abajo y el caso de los normalistas

IMG_0836x Argelia Guerrero

Este 18 de noviembre se llevó a cabo el foro “Los periodismos ante Ayotzinapa” a propósito del 5º aniversario de la revista Desinformémonos, aniversario que atraviesa por la indignación nacional motivada por los dolorosos acontecimientos ocurridos en Iguala, Guerrero contra los estudiantes normalistas de la escuela normal rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa.

Estos dos acontecimientos encontraron vasos comunicantes en el terreno del periodismo de abajo, sus cualidades, características, necesidades y puntos de aproximación a los hechos, tomando como ejemplo el caso de Ayotzinapa por su centralidad nacional y por ser un caso paradigmático del periodismo de abajo confrontado con el realizado por los medios masivos y de paga, subrayando que las diferencias entre uno y el otro no se limitan a su capacidad de alcance (como señalara erróneamente un periodista de “radiorama” durante la ronda de comentarios y preguntas); sino que las diferencias se fundamentan en códigos éticos, compromisos morales y sociales; y sobre todo desde una visión comprometida con aquello que se pretende informar.

IMG_0833Esta perspectiva de periodismo comprometido se hizo presente desde el inicio del evento: al tomar los ponentes sus lugares en la mesa, se escuchó desde el quórum la exigencia ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

El periodista Javier Solórzano fungió como moderador de la mesa

Fréderic Saliba, corresponsal de Le Monde abrió la mesa aportando la visión internacional de los acontecimientos en Guerrero: por un lado el desconcierto que los actos de Ayotzinapa causan el Europa, por la tardía actuación de las autoridades, por tratarse de estudiantes normalistas y la grotesca figura casi imperial de Abarca y su mujer en el México que pretendía posicionarse como moderno e impulsor del “mexican moment”

Resaltaba la percepción de una sociedad civil más evolucionada que sus propias élites puesto que ha salidos a las calles a manifestarse y reclamar la barbarie de un gobierno hostil. Planteó que el reto desde la perspectiva internacional es el de desmontar la versión oficial del 7 de noviembre en la que se pretendió cerrar la investigación al declarar muertos a los 43 estudiantes desparecidos y que para la prensa internacional esta dada como cierta.

Edith Herrera, antropóloga, maestra y activista nativa de la montaña resaltó la importancia y necesidad de fortalecer y reproducir las experiencias de periodismos comprometidos y realizados desde abajo para reconstruir desde el periodismo la visión del pueblo; es decir, definir el periodismo que se ejerce desde y para los pueblos.

IMG_0832Ramón Hernández de Tlachinollan aportó un enfoque importante del periodismo: la revictimización, que es una acción ejecutada desde la autoridad, pero que en muchas ocasiones replica el periodismo con acciones como: sugerir responsabilidad de la persona en los hechos, someter a preguntas constantes sobre los hechos, trastocar excesivamente la vida cotidiana de las personas (con el argumento de querer obtener historias de primera mano), esto genera sensación de vulnerabilidad y ansiedad en las víctimas. Es necesario pensar y definir el cómo acercarse a las personas siempre con ética y responsabilidad (aspecto en el que, resalta, los medios libres suelen ser más sensibles por la empatía con las historias y luchas).

Después llegó el turno de Gabriel Aceves y Diego Genaro Meza, estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa quienes reivindicaron y reconocieron la importancia de los medios libres que “duermen en la escuela, en nuestros cuartos, con nuestra cobija; así es como valoramos su labor”

Denunciaron el cerco mediático que los medios de paga ejercen sobre ellos y su lucha, hecho que motivó la creación de las tres caravanas que están recorriendo el país para difundir su lucha y sumar la solidaridad del movimiento social.

Sostuvieron que previo a la salida de las caravanas creyeron que el movimiento venía decreciendo, hoy valoran que no es así, que por el contrario ha crecido y ha rebasado el ámbito estudiantil.

Plantean también que al ser evidente que el gobierno, con toda su estructura está coludido con el crimen, este movimiento debe proponerse derribar toda la estructura del estado y plantean que sea la gente la que se organice desde abajo para comenzar a crear autonomía a partir de esta coyuntura.

“Por eso la importancia de ir a Chiapas para aprender de su gobierno autónomo”

IMG_0842Recordaron las exigencias centrales de familiares y estudiantes: Castigo a los autores materiales e intelectuales de los hechos y alto al hostigamiento de todos los luchadores sociales, “porque no sólo se hostiliza a los normalistas”, recordaron.

Finalmente se dirigieron a los medios para decir: “ manejen la verdad, lo que se debe decir, porque al fin y al cabo estamos defendiendo al pueblo..”

Cerraron su participación con una frase que “aún piensan en lo que significa”:

“Bienvenidos a lo que no tiene fin

bienvenidos a lo que no tiene inicio

unos le llaman necedad

otros le llamamos esperanza

La participación de los jóvenes cimbró el ánimo de los asistentes, ameritó un aplauso sentido y prolongado para ellos y todos esos jóvenes que quieren ser maestros, pero que desde ya nos dan las lecciones más importantes al país entero.

No quedaba más que enumerar 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,19,20,21,22,23,24,25,26,27,28,29,30,31,32,33,34,35,36,37,38,39,40,41,42,43, JUSTICIA!

Marcela Turatti abrió su intervención lamentando “es una triste parábola estar buscando la vida, a la juventud en el basurero” para posteriormente centrar su intervención testimoniando la dificultad y peligrosidad de ejercer periodismo en territorios controlados por el crimen coludido con los poderes políticos, “es falso que la zona de conflicto en Guerrero esté controlada por la policía federal, ”alguien” tiene controlado ese territorio y genera miedo.

Ella resaltó la necesidad de hacer equipo para desmontar mentiras y versiones falsas con un trabajo colectivo de muchas expectrices para poder cubrir y entender un caso tan complejo y multidimensional como el de Guerrero.

Finalmente llegó el turno de Gloria Muñoz que reivindicó el periodismo comprometido y claramente posicionado. “Somos absolutamente parciales”, aclaró, y eso conlleva una responsabilidad en la investigación, se tiene el doble compromiso de hacerlo.

El encuentro cerró tal y como inició, con la exigencia clara y contundente:

¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!

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