22 nov: Mitin Político – Cultural en explanada de Bellas Artes; “POR LAS MILES DE DESAPARECIDAS EN EL PAÍS, POR LOS 43 DESAPARECIDOS DE AYOTZINAPA”.

¡ VIVAS SE LAS LLEVARON, VIVAS LAS QUEREMOS ! ¡ VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS !

¡ VIVAS SE LAS LLEVARON, VIVAS LAS QUEREMOS !
¡ VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS !

PRONUNCIAMIENTO DEL COMITÉ ORGANIZADOR DEL 25 DE NOVIEMBRE 2014,
DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA A LAS MUJERES
“POR LAS MILES DE DESAPARECIDAS EN EL PAÍS,
POR LOS 43 DESAPARECIDOS DE AYOTZINAPA”.
México, como toda Latinoamérica, vive bajo el inhumano sistema guerra de baja intensidad (GBI) impuesto por el imperialismo. Una de sus características es el sometimiento de la población al terrorismo de estado (TE), el cual opera oculta, gradual y sistemáticamente desarticulando y colapsando al tejido social a través del crimen organizado (CO), entre otros procedimientos, con el objetivo de apropiarse de los recursos naturales y poder sobreexplotar a la población a nivel laboral, reprimiendo cualquier protesta social que se oponga a ello.
En este marco es que ocurren los asesinatos y desapariciones. En el caso de este día 25 de noviembre, se protesta contra cualquier forma de violencia hacia las mujeres desde los abusos sexuales hasta los asesinatos y desapariciones principalmente de jóvenes, adolescentes y niñas, tanto en el ámbito del hogar como en el ámbito internacional.
A nivel extradoméstico, el rapto y secuestro, principalmente de jóvenes y niñas es cada vez mayor conforme el mercado sexual (MS) aumenta la demanda de menores de edad así como de prácticas más sofisticadas y perversas, por ejemplo, las subculturas pederastas, sadomasoquistas, gore, bizarra, BDSM, babyfilia, snuff, entre muchas más.
Según datos de la ONU, tan sólo en 2013 ocurrieron 2 mil 502 asesinatos de mujeres. De 1985 a 2013, con base en cálculos del Inegi y la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, hubo en el país 44 mil 646 mujeres asesinadas. Por supuesto que estas cifras se refieren únicamente a aquellas que son reportadas y cuantificadas, pero son muy relativas ya que no indican ni reflejan los móviles ni las causas estructurales de la eliminación sistemática de mujeres.
Cada día se asesinan a 6.4 mujeres. quedando impunes el 95% de los casos según datos del informe y de la Organización de Naciones Unidas.. Entre 2006 y 2012 los feminicidios en México aumentaron 40%. En estados como Chihuahua, el número de asesinatos contra mujeres es 15 veces más alto que el promedio mundial.
Tanto la desaparición forzada como la matanza se deben a un sistema social internacional edificado sobre la explotación de millones de seres humanos sometidos a relaciones laborales absolutamente injustas, llevadas a extremos intolerables por el modelo económico neoliberal, aunado a la misoginia histórica producto de un sistema heteropatriarcal que ha mantenido sometidas a las mujeres. Sólo así se explica el aumento incontrolable del feminicidio -sea gradual (violencia dosificada) o contundente (violencia fulminante)- debido a que las mujeres constituyen la fuerza de trabajo convertida en mercancía sexual para ser explotada por la trata de personas con fines de explotación sexual.
En este mismo marco es que se ubica la matanza de los tres estudiantes y la desaparición de cuarenta y tres de ellos – todos de origen campesino, pobre e indígena- de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, el pasado 26 de septiembre por parte de las fuerzas policiacas coludidas con el crimen organizado (CO) y la venia del ejército, mandatadas por el alcalde de Iguala José Luis Abarca afiliado al PRD y la anuencia del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre.
Ayotzinapa, como ícono internacional, no es más que la punta del iceberg, así como también es el ícono internacional del feminicidio: Ciudad Juárez, la cual ahora ha sido rebasada por el Estado de México, sumándose a los cientos de miles de personas asesinadas y desaparecidas en todo el país con los métodos más atroces. Ejecuciones sumarias de civiles, jóvenes, migrantes, mujeres, infancias, ciudadanía trabajadora (con sus implicaciones sexo-genéricas, etarias, de raza y etnia) que viajan a los Estados Unidos en busca de empleo, porque en nuestros países de origen no hay trabajo y cuando lo hay es extremadamente explotado con salarios raquíticos que no alcanzan para sostenerse.
Las desapariciones y las matanzas no son hechos aislados, casuales ni deben ser reducidos a crímenes pasionales, psicópatas seriales o crimen organizado. Son responsabilidad del Estado y resultado de las estrategias capitalistas, imperialistas y patriarcales para someter a los pueblos a fin de permitir la superexplotación de sus recursos naturales y de sus personas, por parte de las corporaciones multinacionales favorecidas por los gobiernos federal y estatales y los partidos políticos PRI, PAN, PRD.
A pesar de los avances y logros en materia legislativa e institucional, supuestamente a favor de las mujeres, el problema de la desaparición y matanza de las mismas no sólo continúa, sino que se está agravando cada vez más debido a tres factores principales:
1. En los últimos decenios, las reformas estructurales impulsadas desde el Gobierno federal han despojado al pueblo mexicano de los últimos recursos naturales que eran el sostén de la soberanía nacional y por consecuencia han producido la eliminación de los logros y conquistas históricas de las luchas sociales, dejando al pueblo mexicano en total indefensión.
2. El crimen organizado (CO) como instrumento del Estado para controlar y someter a la población civil.
3. La impunidad y la falta de acceso a la justicia por parte de las víctimas en el marco de la total ausencia del Estado de derecho, lo que permite el desarrollo incontrolable del crimen organizado, así como la violencia hacia las mujeres y seres de la disidencia sexo-genérica en todas sus distintas manifestaciones.
Dentro de las reformas recientemente impuestas por la élite gubernamental a través del Estado, la reforma educativa busca el desmantelamiento de la educación pública para su privatización, incluyendo la desaparición de las Normales Rurales y de todas las instituciones de educación pública. Ante ello se opuso Ayotzinapa, razón por la cual el gobierno de Iguala, coludido con el grupo delictivo “Guerreros Unidos”, mandó “desaparecer” a los estudiantes entregándolos a esta organización de crimen organizado para su eliminación.
En el caso de las mujeres, las reformas, principalmente la laboral y fiscal, han arrojado a miles de mujeres adultas y jóvenes al desempleo, a trabajos despiadadamente mal pagados y a la migración forzada, colocándolas en situaciones de extremo peligro que facilita su captura y secuestro por las redes de trata, sometiéndolas a la prostitución, la esclavitud sexual y vendiéndolas para prácticas de sexo extremo. En este contexto se refuerza además la violencia intrafamiliar y de pareja que golpea doblemente a las mujeres dadas la dependencia económica y la inseguridad laboral en las que muchas viven.
Con los feminicidios, los crímenes de odio, las miles de desapariciones y ahora con Ayotzinapa, quedó más que claro que la colusión del gobierno con el crimen organizado ha dado como resultado un estado fallido. Ante ello, es urgente la organización de la clase trabajadora, las mujeres, las/os indígenas, las/os migrantes, las/os estudiantes/es y del pueblo entero para afrontar la embestida de un gobierno “asesino y represor”.

¡ VIVAS SE LAS LLEVARON, VIVAS NOS QUEREMOS !
¡ VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS !

Mujeres Feministas en Contra de la Violencia

Rosas Rojas, Archivo Lésbico Feminista-YMY, Lunas-Lesbianas Feministas, Colectiva de Gafas Violetas, Helecho Verde, Red No Están Solas, Colectiva Tierra Lesbik, Labris, Feministas Comunitarias, La Chichi Indignada.

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