Despertando la salud colectiva ¿Unos nuevos principios?

pachamama 2Aunque desde arriba se nos imponga el genocidio como norma, el mundo resurgiendo exige escuchar al cuerpo y retornar a la naturaleza. Proponemos unos nuevos principios que incluyen la salud colectiva como parte de la resistencia y construcción polÉtica1 cotidiana (a ver qué tal).

1. Liberar y no acumular

Pensamientos y sentimientos afectan directamente al cuerpo físico, tanto o más que los alimentos y el ejercicio; sentir y liberar emociones es imprescindible para tener salud. Infecciones y malestares de todo tipo, cáncer, neuralgias y hasta accidentes, pueden ser formas de la mente y del cuerpo de liberarse de las cargas acumuladas. “Agradecer, sentir y dejar marchar la rabia, el sentimiento de culpabilidad, las pérdidas, la ira y la aflicción, es la clave de toda sanación” (Christiane Northrup). El aceite esencial de rosa y el aceite de ruda, ayudan a disipar la rabia y a perdonar-nos. Transmutar la rabia sana el cuerpo convirtiendo dolores en amores. Y “nuestra rabia transformada en dignidad se hace invencible” (Bety Cariño).

F patriarcado2. Por cada eco de violencia nacer latidos de esperanza

Mucho tiempo leyendo, escuchando, escribiendo, sintiendo guerra, violencia, impunidad… por todos lados y de todas las formas, afecta gravemente nuestra salud personal y colectiva. ¿Qué hacemos? No se trata de cerrar los ojos o taparnos los oídos, sino de no dejarnos ensordecer o enfermar por el mundo derrumbándose y ser capaces de escuchar y alimentar el mundo nuestro resurgiendo. Algunas formas de darle la vuelta al idioma de la guerra pueden ser: por cada NO revirar cientos de SI, expresar nuestra energía creativa en todas sus dimensiones, incluir el cuerpo y las emociones en los espacios de lucha, hacer actividades que nos conecten con la vida, con el arte, con el nosotrxs, con la naturaleza… (¿qué otras?)

3. Construir sin destruirse

hamacaComo compañerxs solidarixs tenemos la tendencia a dar, dar y seguir dando, hasta que el pozo se va secando. Generalmente paramos hasta que explotamos o enfermamos, la enfermedad nos hace detenernos y cuidar mejor de nosotrxs mismxs. Pero descansar, sustentarnos y nutrirnos cada día, ayuda a nuestro cuerpo a permanecer en su estado natural de salud. No está de más cuidarnos cada día. Cuando cuidamos de nosotrxs mismxs, todo lo demás cuida de sí mismo también. Juntxs formamos un solo cuerpo, “lo que cada cual hace a la trama se lo hace a él mismo” (Jefe indio Seattle), sanando tú sanamos todxs.

4. Sentir y no medicar

AutonomiaNo podemos esperar recuperar nuestra sabiduría corporal y nuestra capacidad innata para crear salud sin comprender primero la influencia de nuestra sociedad en lo que pensamos de nuestro cuerpo y en nuestra manera de cuidarlo” (Christiane Northrup). Aprendemos más de un dolor cuando lo escuchamos que cuando lo silenciamos enseguida -sea con hierbas o pastillas-. Escuchar y respetar los mensajes de nuestro cuerpo y Confiar en su capacidad natural de crear salud, es recuperar nuestra guía interior, es escuchar a las abuelas y a la madre naturaleza que nos cuida desde dentro y desde todos los tiempos. Sentir y no medicar el cuerpo, es una manera maternal de sanar con autonomía.

5. Crear relaciones de reciprocidad

Lo que comemos, hacemos y las personas con las que nos relacionamos, aportan mucha información del cómo nos sentimos (quizás no ahora, tal vez después). El nuevo mundo está en las relaciones libres de opresión que vamos creando entre nosotrxs y con nosotrxs mismxs, la salud de nuestros cuerpos también. Buena alimentación, trabajo digno y relaciones de cariño y reciprocidad son esenciales para vivir bonito.

aufgezogen6. Relajarse o morir

Gran parte de la información que necesitamos para sanar está encerrada y bloqueada en nuestro cuerpo, un buen masaje suele liberar viejos bloqueos de energía y nos permite llorar o liberarnos del dolor crónico de sostener el mundo sobre los hombros” (Christiane Northrup). Cualquier trabajo con el cuerpo, sea físico o energético, sea masaje, meditación, baile, yoga, teatro, risa, reiki… relajan y liberan el cuerpo dándole nueva vida y regresándolo a su estado natural de salud. La relajación y el silencio son tan vitales como el sueño y el descanso de la noche para la salud de nuestro cuerpo, mente y espíritu.

Libres y salvajes7. Volver a la naturaleza

El mundo resurgiendo, tiene una relación de cuidado y cariño con la vida, el cuerpo y la naturaleza, valorando sus mensajes, secretos, ciclos, gustos, necesidades y espíritus. “A las semillas hay que cantarles para que den lindo fruto”, dice contenta una mujer Quechua que vive criando y dejándose criar por la naturaleza. “Esta vida de cercanía con la naturaleza fortalece la vida anímica, espiritual y corporal del humano, lo hace mucho más fuerte, mucho más ameno, tranquilo, paciente, con mayor capacidad para entender la vida. Eso es lo que las culturas indígenas pueden ofrecer a una civilización en crisis, un modo de volver y de entender a la naturaleza; va a ser difícil en las ciudades, pero hay que hacerlo, sin homogeneizar, lo que tenemos que buscar es la diversidad de caminos de volver a la naturaleza” (Grimaldo Rengifo).

8. Reclamar nuestra espiritualidad

segoLa espiritualidad no es sólo para unxs afortunadxs, ni para un sólo día de la semana, es parte de la vida buena de los pueblos y tiene mucho que enseñarnos. “Las ánimas de las plantas aparecen en los sueños, cuando tienes buen cuerpo te acompañan ellos también”, cuenta un abuelo Quechua de Perú. “Hay que pagarle a la tierra”, dicen los pueblos andinos antes de iniciar la siembra o el camino. Necesitamos aprender este diálogo con la naturaleza y los espíritus para escapar del vacío del individualismo y antropocentrismo. En este momento de crisis global, necesitamos abandonar los dogmas de la ciencia moderna y reclamar la totalidad de nuestro cuerpo, de nuestros sentidos, para poder recuperar nuestra espiritualidad (que no es lo mismo que religión) y para renacer las comunidades (Gustavo Esteva).

El cuerpo, la naturaleza y los espíritus de la tierra, nos dicen cuándo hay desequilibrios, nos hablan a través de rituales, compas, sueños, intuiciones, gritos, miedos, malestares, dolores… falta aprender a escucharles. Retornando al corazón y confiando en la vida y sus capacidades autónomas de sanación, vamos despertando la salud colectiva, cada unx a su ritmo y forma en camino compartido. Siendo conscientes de las emociones que se nos mueven alrededor de los actos impunes que siguen llegando desde arriba. Revisando las huellas y creencias interiorizadas del sistema que nos enferma y que ya no queremos seguir reproduciendo. Rompiendo juntxs el cemento y permitiéndonos sentir, soltar y perdonar-nos, para despertar cuerpos, espíritus, relaciones, lenguajes y mundos libres!

(¿Cómo la ves-tia?)

con cariño

zigarra roja

https://zigarraroja.wordpress.com/

REFERENCIAS

  • Dra. Christiane Northrup. Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer. Una guía para la salud física y emocional. Urano. 1999.

  • Grimaldo Rengifo Vásquez en entrevista sobre el texto: El Retorno a la Naturaleza. Apuntes sobre Cosmovisión Amazónica desde los Quechua-Lamas. 2009.

  • Gustavo Esteva_ Part 1 of 7 – Individualism, Spirituality, & Community en https://www.youtube.com/watch?v=Ro_7Z144eyU

1Política ética poética. PolÉtica desde abajo que apuesta por la vida compartida. Polética de corazones y conciencias encendidas. PolÉtica que se refleja en acciones diarias para la autonomía (a pesar del mal gobierno que nos consume cada día).

Un comentario

  1. Pingback: Despertando la salud colectiva | cantando al sol como la zigarra

Deja un comentario