La fiesta del 15 de septiembre en Atenco: ¡Ni un milímetro de tierra para el macabro aeropuerto!

20140915 Atenco presidiumLA FIESTA DEL 15 DE SEPTIEMBRE: ¡NI UN MILÍMETRO DE TIERRA DE ATENCO PARA EL MACABRO AEROPUERTO!, ¡ESA ES LA CONSIGNA!

Por Salvador Díaz Sánchez
San Salvador, Atenco, 15 de septiembre de 2014.- La pródiga leña nacida del fermento de la tierra, el fuego brotado de las entrañas de la tierra, las tiernas miradas de la tierra, todas sí amontonadas para cuidar su tierra, el agua que hierve brotada del vientre de la tierra, el aire que huele al aroma de la tierra, el cazo que rebosa abundancia de los frutos de la tierra, los elotes del maíz recogidos del corazón de la tierra por manos de campesinos generosos hijos de la tierra, se cuecen a fuego lento, Tierra sí, abundante, feraz, codiciada, generosa, libre… eterna,

 

Eterna la arcilla que consagró una raza eterna, eterno Atenco de las mil batallas, eterno este pueblo a orilla del agua y bien plantado sobre la tierra, eterna vida en esta tierra prodigiosa, eterna esta gente que se reúne no para celebrar los falsos héroes de la “modernidad”, porque aquí, en Atenco, en la Nación de la Machete, en el País de la Dignidad,

 

Sí, hay que celebrar, aunque muchos digan que no hay por qué hacerlo y parezca que la historia vil se nos viene encima, Sí, sí hay algo que celebrar y esta celebración se hace viva por la valentía de de los libertadores de antaño, no por los de ahora, no por los mamarrachos de siempre, no por los que se han agenciado la patria como una Sociedad Anónima (no tan anónima) de Recursos Robados Insaciablemente, Porque aquí en Atenco, en esta tierra donde impera el culto a la naturaleza y se postula la libertad como imperativo categórico, se celebra a los Hidalgos, a los Morelos, a los Allendes, a las Leonas y a las Josefas, y a tantos más que verderamente hicieron patria, no como los monigotes que hoy nos gobiernan,

 

20140915 Atenco auditorioY sí tuvimos que celebrar y los celebramos, porque Atenco no se rinde ante la filosofía de la conquista y el despojo que a gritos nos anuncia un futuro “luminoso” como lo hizo Salinas de Gortari en 1991, como lo repitió Zedillo, y Fox y Calderón, y como ahora lo canta el nuevo conquistadorzuelo, Peña Nieto, que llega con nuevos espejitos neoliberales a cuentearnos que el “nuevo” aeropuerto será la panacea que nos traerá más “progreso”, “modernidad”, “felicidad”, “alegrías” e “inversiones maravillosas” que pondrán a México entre los países grandes, ocultando con ello la grave realidad: los nuevos invasores con los dientes bien afilados dispuestos a acabar con el entorno ecológico milenario, en pos de más ganancias millonarias, en pos no de un futuro digno para los millones de mexicanos empobrecidos sino para esa cáfila de glotones que se mueren ahogados en su riqueza que ha hecho tan miserables a tantos mexicanos,

 

Un proyecto, igual que el de Fox que anuncia un desastre que echa al abismo de la ignominia toda la historia nacional, y guillotina el único reducto de salvación del Valle de México que airea a la gran ciudad y manda a la cicuta del cemento y del chapopote a miles de parvadas de aves migratorias que hoy están condenadas a morir si no encuentran nuevos aires, nuevas aguas que por siempre habían tenido en la zona del Lago de Texococo, Pero al capital, al dinero, no le importa, le vale sorbete la cosecha del alga espirulina, el cultivo del ahuautle, la extracción de la sal de tierra, el alimento de los chichicuilotes, los charales, el salitre, y tanto productos de todo el entorno que por milenios ha dado vida a esta zona,
Pero estamos en la mera fiesta tricolor, rostros felices que observan los cinco cazos con miles de elotes en plena cocción, que miran los bailables en ese ya mítico lugar, con el fondo de una gran lona que reproduce exactamente el mural borrado no hace mucho por las huestes priistas, Gente que atisba de fijo en fijo a la Reina de las Fiestas Patrias y asu princesas, Tierra pura, ¿hay algo más hermosa que la tierra?, y la maestra Cristina como maestra de ceremonias, hablando, estimulando, arengando la conciencia de cientos y cientos de campesinos reunidos para la celebración del 15 de septiembre en Atenco,

 

Y como en los últimos 13 años la fiesta independentista se dividió en dos, Una, la del pueblo que tumbó el megaproyecto de Fox en 2002, y la segunda la “fiesta oficial”, la del presidente municipal y sus lambiscones, La primera la del pueblo llano, la que se faja la vestimenta a fuerza de sudores cotidianos en la soba, en el trabajo, gozando su fiesta popular, La otra, la oficial apenas es un breve esbozo de reunión, poca, muy poca gente, Y nosotros acá, en esta comarca libertaria, viendo como llegan las nuevas reinas, los cuetes, los aplausos, las consignas y unos metros más adelante el templete del presidente y unos mariachis que con su estridencia tratan de apabullar a la inapabullable muchedumbre machetera, Y viene el cambio de cetro y de silla “monárquica”, y la escolta y los honores a la bandera, y los ejidatarios suben a dar el grito y América sustituyendo a la maestra Cristina, y ya la gente para entonces empieza a formarse y siguen los vivas a nuestros héroes verdaderos no a los héroes de pacotilla, y entonces uno de los ejidatarios, con esa sangre de tierra que tiene, con esa generosidad de la tierra invita al presidente y a “su comitiva”, que se venga a echar un elote,

 

Y ya lueguito la montonera de alzados se alzan en vuelo ante los cazotes abundantes de granos de la tierra, de elotes, típicos, tradicionales, sabrosísimos, Y me botan pequeñas pero grandes dudas, ¿Qué pensamiento nutre la conciencia de los pobres? ¿Qué filosofía los conduce a la lucha? Pero ya no hay duda, como lo dije hace 13 años, el olor de la majada, el aroma de la tierra, los frutos de los surcos, y ahora el sabor de los elotes, Y, a la sazón, la “gente del presidente” había vaciado totalmente su espacio, no había nadie más que el alcalde que, oyendo la invitación, llega con sus lambiscones a echarse un elote, se sitúa en medio de la colmena de gente que los mira con incredulidad cuando ya la cola es una colota chancha, Y el presidente espera, espera, sin mucho ánimo de esperar, hasta que Javier, sobrino de Nacho, se apiada de los “representantes” del pueblo y empieza a darles a cada quien su elotote, Todo bien y mejor, porque nadie, pero nadie, se acerca a saludarlo y a prosternarse como en los actos priistas, y dos jotógrafos oficiales tratan de sacar las jotos a los catrincitos que lo acompañan para que vean que él sí “está con el pueblo”, Tampoco nadie deploró ese acto de humanidad del ejidatario que lo invitó como si juera su compadre, La gente ni lo peló, y yo ni me di cuenta aquioras se jueron,

 

En ese momento una banda de rock ambientaba el ya ambientado ambiente de elotes y machetes, Terminó la banda rockera y llegó la banda tropical, mientras muchos, muchísimos clavaban el diente a los suculentos elotes ornados con mayonesa, queso, limón y chile piquín, aderezos que mi cuerpo rechaza tajantemente, Yo me maticé como siete chingados elototes (son mi delirio) y cuando ya no pude más, ¡jijos!, nos “pasamos a retirar”, Hoy amanecí a toda madre, libre de diarreas o de incómodos fluidos propios de tragantonas como las de anoche, lo cual quiere decir que estoy perfecto, perfecto de ánimo y perfecto físicamente,

 

Y ¡VIVA ATENCO Y LOS ELOTES!,

¡ARRIBA LOS SURCOS Y LAS MAZORCAS!

¡MUERA EL MACABRO AEROPUERTO!, Sí iiiñor.

 

Fotos: Odette Castelao

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