27 de septiembre, 3:09

Esta madrugada de luto llueve,
la larga noche de la ignominia,
la noche de una impunidad largamente cultivada.

Esta madrugada en vela,
muchos y muchas que se indignan se amanecerán,
al pendiente de los estudiantes de Ayotzi,
y de los estudiantes del Poli en paro,
y de todos y todas las estudiantes que se indigan y se rebelan.

Esta madrugada de luto no cabe el coraje
mañana se sacudirán de nuevo las calles
con el andar de jóvenes dignidades despiertas.

Amanece, a pesar de todo,
la dignidad se extiende como enredadera,
camina solidaria,
se organiza, mira lejos.

La larga noche de la ignominia y la impunidad
no durará para siempre.
Hay quienes sueñan, y caminan
y construyen otro mundo,
también otra justicia,
cultivan la memoria colectiva
contra la amnesia sistémica inoculada.

Ya para la lluvia,
ya recomienzan nuestros pasos,
es hora de abrir la puerta y echarse a caminar.

Esta madrugada de luto
tarde o temprano se convertirá en justicia,
si quienes se indignan y luchan no cejan,
no se detienen, no se rinden
se disciplinan en la insistencia del sueño.

Miro tus párpados abrirse
miro tus pasos avanzando.
La dignidad se levanta
y camina.

No está tan lejos el lugar de la justicia,
pero hacen falta pasos colectivos para llegar hasta allá.

La última brizna y ya viene el alba,
la madrugada de luto no durará para siempre.
Respira antes de arrancar…

 

*Publicado a las 3:09 del 27 de septiembre, cuando el presidente de la república no se enteraba de la masacre de estudiantes, cuando el gobernador de Guerrero tampoco se enteraba, cuando el presidente municipal de Iguala dice que dormía, y un montón de gente de los movimientos de todo el país la pasó en vela esperando saber el paradero de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa. Y que hasta los poetas y las poetas escribieron sobre el desvelo.

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