Fernando Bárcenas, preso en huelga de hambre: sobre la revuelta anárquica

“No busqué afirmación social, ni una vida acomodada, ni tampoco una vida tranquila. Para mí elegí la lucha. Enfrenté a la sociedad con sus mismas armas, sin inclinar la cabeza, por eso me consideran y soy, un hombre peligroso”

Severino di Giovanni


04/agosto/2015

PROPUESTAS Y CONSIDERACIONES PARA EXTENDER LA REVUELTA ANÁRQUICA

(REPLANTEAMIENTO DE LA LUCHA ANTICARCELARIA)

– – – – – – – – – –

A QUIENES SE REBELAN Y COMBATEN EN CONTRA DE LA AUTORIDAD

Éste texto, intenta ser una incitación a la reflexión acerca de las formas y métodos de organización entre quienes nos sabemos parte de la guerra contra lo impuesto y nos rebelamos ante toda práctica de dominación y autoridad…

Con éstas letras intentaré acercarme a las cuestiones más generales que me parece son y representan una constante de estancamiento en la guerra contra lo existente.

No pretendo ser un sabio, ni tener todas las respuestas ni mucho menos tener la razón; sin embargo creo que como todxs lxs que nos sabemos parte de ésta lucha; es mi deber contribuir con mis experiencias de lucha para fortalecer el proceso de desmitificación y destrucción del aparato de la dominación.

Así pues, a lo largo de las siguientes páginas, expondré las cuestiones que más inquietud me han causado, en cuanto a las condiciones de organización y propagación de la solidaridad revolucionaria en el seno del movimiento clandestino-libertario y la lucha contra toda forma de dominación.

Antes de empezar, quisiera expresar también el enorme cariño, complicidad y solidaridad a todxs aquellxs que me han acompañado en esta etapa de guerra, desde el otro lado de los muros; a quienes resisten la marea capitalista y las oleadas del fascismo democrático.

¡Todo mi amor y solidaridad!

Con estas palabras los dejo con unas pequeñas reflexiones acerca de cuestiones que creo es necesario replantear y/o contextualizar nuevamente.

¡Un abrazo con cariño libertario!

Fernando Bárcenas.

– – – – – – – – – –

REPLANTEAMIENTO DE LA LUCHA ANTICARCELARIA

Cuando hablamos de semillas de libertad, hablamos de aquellas que se dispersan y germinan en el transcurso de la cotidianidad y la vida diaria. Esto es así, ya que la dominación se viene propagando de manera constante en lo cotidiano.

Hace tiempo que nuestras formas de vivir y relacionarnos; están siendo diseñadas y dirigidas por los intereses de quienes ostentan el poder en los cargos públicos y administrativos. Éste interés, siempre ha sido impulsado y sometido mediante la práctica diaria de la domesticación; encargada entre otras, de la privación de nuestra instintividad que es naturalmente contraria a los intereses de quienes imponen los constructos morales e ideológicos de la llamada “civilización”.

La domesticación implica y requiere del surgimiento de normas; que más tarde se convertirán en leyes para después culminar en dogmas morales que han hecho de la vida una realidad desesperante e insoportable.

Ante tal petrificación; quienes asimilamos la vida con una postura anti-sistema; buscamos la destrucción de ésta vida que no es vida, la destrucción de lo existente, ya que con esta consideración, sabemos que no podemos ser libres ni tener la aspiración de autodeterminarnos; por lo tanto nos sentimos atacados porque no reconocemos ninguna autoridad por encima del individuo.

Bajo éstos preceptos básicos CREO debe estar enfocada nuestra lucha diaria; es por esto que odiamos al Estado, las relaciones sociales basadas en las mercancías, la civilización, la estructuración de las personas en modelos de sociedades jerarquizadas, la explotación de la tierra y por defecto detestamos también el sometimiento de cualquier ser vivo a la voluntad de otro.

Recordemos esto: MIENTRAS HAYA QUIEN DOMESTIQUE ESTAREMOS EN PELIGRO DE SER DOMESTICADOS NOSOTRXS TAMBIÉN. Por eso tenemos la necesidad de atacar a lxs domesticadores disfrazadxs de técnicos, profesionistas, empresarios y burócratas. Por las mismas razones, vemos necesaria la lucha contra las prisiones y demás centros dedicados a aniquilar la conciencia y reducir la libertad, hasta volverla solo un triste y nostálgico recuerdo.

Sin embargo, no debemos entender esta, como la lucha por la liberación de algunxs presxs o por el cese de la crueldad y/o el sufrimiento dentro de las cárceles, que representan solo un pequeño porcentaje de la violencia ejercida por el sistema de dominación.

* La cárcel, como institución con cuerpo ideológico y arquitectónico deber ser entendida no como una consecuencia social, sino como herramienta necesaria para quienes ostentan el poder; un mecanismo de autoregulación económica y política. Así pues la lucha contra las prisiones debe pasar a ser entendida como la guerra por el fin del sometimiento y la domesticación de la vida, propagada en cada acto y relación social dirigida por una institución “especializada” para que la domesticación sea más eficiente.

* En este contexto, hay personas que tienden a pensar en la lucha anticarcelaria, como la liberación y/o recuperación de “lxs presxs políticxs”. A nosotrxs como presxs y en lo particular a mí, me ofende la separación entre los llamados “presxs políticxs” y “sociales”, ya que es un claro ejemplo de la reducida visión anticarcelaria que muchxs creen poseer; esta es uno de los principales signos de diferenciación y exclusividad de unos seres sobre el resto.

Esto ha hecho que en más de una ocasión, el movimiento anticarcelario se estanque en las normas dictadas; la ley, pero sobre todo la moral arraigada.

Colectivos, asociaciones y comités “pro-presxs”, se apoyan en la ley y piden la libertad de sus presxs. Cuando no se trata de sacar personas de la cárcel, sino de atacar las estructuras legales e ideológicas sobre las que esta cimentada esta sociedad carcelaria.

De igual manera hay otrxs que toman posturas más “radicalizadas”, incluso autodenominados anarquistas, pero que por más “rudxs” o “contestararixs” que aparenten ser, no escapan de éstas trampas engañosas de la moral.

Estos efervecentes movimientos, no tienen un carácter trascendental, aunque por otro lado suele ser la forma más precisa par que más personas se sumen a las luchas; algunas de manera breve o momentánea, mientras dura la efervecencia del movimiento, y otras que perduran y que pueden contribuir y transformarse en insurgencia activa, una manera de entender la libertad tan pura que cuando es limitada y restringida, termina por servirse de todos los medios para defendera; y no solo por disfrutar egoístamente de ella, sino para y por extenderla en cada uno de nuestros actos y acciones.

Debemos pues replantearnos las formas en las que actuamos y las directrices teóricas, no se diga “ideológicas” que seguimos y en el contexto en el cual nos desenvolvemos. Es muy chingón sentir el placer al escuchar el tono romántico de las anécdotas revolucionarias del siglo XIX y principios del XX, pero si bien fueron batallas que contribuyeron con su legado de lucha y rebeldía en lo que hoy conocemos como “historia del anarquismo”, debemos tomar en cuenta que la guerra social continúa su curso, no debemos pues convertinos en simples espectadores contemplativos, debemos asimilar el contexto y los medios que podemos utilizar para contribuir a lo que ya es una realidad de agitación y revuelta anárquica.

La organización de manera “cerrada”, es muy necesaria y eficiente cuando se tiene la certeza de a donde se dirigen las energías del colectivo. Sin embargo, en ésta realidad nos encontramos con que todxs y cada unx cuentan con su buena voluntad, sin embargo creo que la mayoría de grupos que se autodenominan “anti-autoritarios”; carecen de rumbo y enfoque crítico; de una reflexión real y profunda sobre las circunstancias sociales en la realidad de nuestros días. Como ejemplo podemos citar al llamado “Bloque libertario”.

Creo que hay personas y colectivos que llevan a cabo acciones bajo la pancarta de la lucha anticarcelaria y que están tan comprometidas como nosotros en transformar completamente esta sociedad basada en la explotación y la miseria. Pero por otro lado encontramos a muchas personas dentro de los círculos radicales y/o “anarquistas” abrazando acríticamente las posturas que se han ido forjando en el seno de la guerra contra lo impuesto, por quienes han contribuido con sus experiencias y su entera trayectoria vital dedicada a la destrucciónd e este sistema.

Estas ideas abanderadas por diversos grupos e individuxs se han mantenido con una inercia y perpetuación que desgraciadamente ha dado lugar a muy pocos cambios.

Espero pues, que éstas críticas aporten las bases para un pensamiento crítico y una reflexión teórica mayores, como herramientas necesarias para llevar a la praxis de forma efectiva, acciones en contra de la dominación y la explotación.

– – – – – – – – –

PRESXS POLÍTICXS”; PARADIGMA DE HÉROES, MÁRTIRES Y MILITANTES

Muchos de lxs activistas pro-presxs, aman el fetiche que provoca el martirio de sus llamados “PRESXS POLÍTICXS”. Son veneradxs como desinteresados y valientes, víctimas de preocuparse demasiado y sufrir por su “humanidad” y “compasión” como lo hizo Jesús en la cruz.

Ésta representación es muy frecuente entre diversos círculos de activistas que miran con idolatría y sensacionalismo las historias policiacas de los años 20s y 30s sobre el auge del movimiento clandestino-expropiador. Y con esto no digo que no haya que tomar en consideración la trayectoria vital de grandes hombres y mujeres que contribuyeron a su época con su vida entera. Incluso yo mismo enfatizo mi admiración por algunos de estxs ilustres personajes; entre ellxs; Buenaventura Durruti, Severino Di Giovanni, M. A. Rosignia, Ascaso, etc.

Sin embargo, cuando este tipo de textos son leídos con una postura acrítica se puede caer en el riesgo de empezar a fetichizar la violencia revolucionaria. Haciendo de estos grupos e individuxs una simple “caricatura-insurreccionalista”. Y con esto debo aclarar que me considero a mi mismo con una tendencia insurreccionalista; pero no por ello descarto otros medios y formas de acción y organización.

El principal atractivo de estas “caricaturas-insurrecionales” es y recae en la concepción y representación de unas personas de alguna manera mejores que el resto de seres (más nobles, valientes y compasivos). Como un persona de un cuento simplista, el combatiente lo arriesga todo para salvar al mundo de la tiranía.

Así pues, se santifica la imagen del/a “Presx Políticx” y el movimiento anticarcelario se estanca una vez más para deleitarse con sus “héroes” y “heroínas” de la misma manera que lo hacen los medios de comunicación, reforzando así las relaciones sociales de líder/seguidor.

Otro punto a tratar, es que aunque se afianza un claro fetiche por la violencia y la ilegalidad; muchxs de estas “caricaturas”, evitan llevar a cabo acciones directas ilegales debido a las consecuencias que conlleva violar la ley. El riesgo de una repercusión personal fortalece el mito del sacrificio del combatiente preso y ajusticiado.

Violar la ley, se convierte para ellxs, en una tarea para “super humanos” y no para el resto de personas. Lxs presxs políticxs parecen haber nacido con una valentía y habilidades que el resto no poseemos. Los colocan en pedestales como ídolos a adorar. Son lxs héroes y heroínas del movimiento anticarcelario; y por debajo de ellxs hay personas que simplemente pueden aplaudir como lxs espectadorxs que aplauden un espectáculo mediático.

La guerra social no necesita de mártires, héroes ni militantes. La acción revolucionaria requiere de un esfuerzo consciente para subvertir los roles que definen nuestra exclusión e impotencias. Cuanto antes acabemos con éstas relaciones enfermizas de mando/obediencia, podremos luchar por nuestra propia libertad. La revolución comienza en cada unx de nosotrxs. Debemos tomar las riendas de nuestras vidas para que nadie más decida por nosotrxs.

– – – – – – – – – –

REPLANTEAMIENTO DEL CONCEPTO DE LIBERTAD. (EL SENDERO HACIA LA REBELIÓN PERMANENTE).

¿Qué es la libertad? Una cuestión que no se ha podido determinar, ya que determinarla sería restringirla en su totalidad.

La libertad desde luego no se encuentra en ningún lugar ni debe entenderse como una forma jurídica y legal que puede ser restringida en cualquier momento.

La verdadera libertaqd, es aquella que se ejerce fuera de toda ley, y será imposible suprimir la libertad cuando se ha comprendido como la única forma real de aspirar a la autodeterminación.

Es por eso que reconocemos el camino de la insumisión como la única vía para mantener y extender la libertad…

Enmedio de un régimen autoritario no hay manera de existir de manera autónoma…

El Estado protege y resguarda las industrias y demás empresas capitalistas (entre ellas la cárcel); ésta es la columna vertebral y fuerza bruta del sistema capitalista. La ley criminaliza a todo aquel/lla que se oponga al suave funcionamiento del capitalismo. Los códigos legales están diseñados por ellxs mismxs para mantener las relaciones sociales capitalistas; el concepto de propiedad y sus bienes que son santificados. Por lo tanto entendemos que la libertad escapa del parámetro sistemático y normativo de cualquier sistema legal impuesto; NO SE PUEDE LEGISLAR LA LIBERTAD; por lo tanto cualquier petición de leyes adicionales, sólo intensifica el poder del sistema jurídico-legal y fortalece su mitología de “justicia” legal y moral.

Tener fé en la ley, es tener fé en la explotación capitalista, reforzada por los políticas, burócratas, jueces y legisladores. Ellos no tienen ningún interés en cambiar el órden social del cual obtienen privilegios. Por lo tanto, hacer una ley que prohíba la crueldad en las cárceles o buscar beneficios penitenciarios, supone un cambio insignificante a pesar de que muchos crean que es una victoria. Lo mismo da sacar a todxs lxs “presxs políticxs” del país o el mundo. Pues las industrias penitenciarias, continúan y continarán llevando más y más presxs al matadero, en las entrañas de piedra de la bestia carcelaria. La miseria continúa y el aparato legal se asegura de ello.

Si queremos sacar a lxs presxs (entiéndo por presx, a toda persona y ser vivo sometido a los condicionamientos sistemáticos que impiden o frenan su real desenvolvimiento y libertad) del degradante sistema de producción en el que estamos metidos, debemos empezar por rechazar los supuestos remedios y en general la lógica perversa de los mecanismos electorales y legales del Estado.

El sistema legal, solo pone solución a los problemas de aquellxs que están en el poder. Cualquiera que se oponga al “orden social” será contrario a la ley. La mayoría de lxs presos “no politizadxs” por lo menos saben ésto.

Es mejor destruir todo el entramado social del poder político alineante, que esperar a recibir más rancias migajas y concepciones vacías.

Si nos oponemos al capitalismo por lo que hace a las personas, animales y naturaleza, debemos oponernos totalmente al Estado que asegura el sistema actual, continúe esclavizando al mundo a su lógica.

– – – – – – – – – –

TRAMPAS DE LAS MORALIDAD: LO BUENO, LO MALO Y LO MENOS MALO. (CADENAS QUE ATAN A LOS “LIBRES” SIN JAULA).

La moralidad es un sistema de reglas, un conjunto de códigos rígidos basados en dos conceptos supuestamente “objetivos”; lo “correcto” y lo “incorrecto”; los cuales a su vez están basados en concepciones vacías de lo “bueno” y lo “malo”. Estos códigos son impuestos y pretenden ser aplicables en todos los lugares y en todos los momentos como una especie de “valores universales”.

Esto es bastante peligroso pues se pretende determinar el pensamiento humano, con la intención de abstraerlo y así poder controlarlo mediante la domesticación. Aquello que es considerado “correcto” o “incorrecto” bajo un código moral, no es simplemente lo que una persona considera incorrecto ante un determinado momento, lugar o circunstancia que se presenta, sino que pretende una obediencia ciega hacia la concepción de lo correcto dictada por dicho código moral. Negando la alternativa de elección al individuo para decidir por si mismo, promoviendo la acción indirecta que recae en la concepción moral/legal de quienes la “representan”.

Los moralistas afirman que sus estructuras, son estándares universales a partir de los cuales sus acciones y las acciones de los otros deberían ser juzgadas. Por lo tanto, los moralistas son autoritarios, porque pretenden que nos amoldemos a sus estructuras, independientemente de las circunstancias y contextos, que varían dependiendo del entorno social que nos rodea e incluso de si deseamos o no hacerlo.

La moral proviene de una “autoridad” por encima de los individuos. Esta “autoridad” puede ser presentada en diversas facetas y niveles; puede ser; dios, el Estado, la Familia o algún conjunto de ideas convertidas en verdades por quienes las predican. TODO REGIMEN AUTORITARIO REPRIME DESDE UN ABSOLUTO. Los códigos morales definen y dirigen las decisiones que tomamos; y para garantizar que esto sea así se convierten en cógidos jurídicos que no deben ser violados porque son absolutos e inflexibles y que en caso de ser violados, serán severamente castigados o difamados.

En este sentido, la toma de decisiones no está basada en lo que cada uno siente que es apropiado según su situación o intenciones en el mundo, sino que las decisiones de cada uno están subordinadas a la voluntad de quienes controlan y dictaminan el sistema moral/legal. Esto provoca que quienes han sido adoctrinados sientan una sensación de “verguenza” y “culpabilidad”, cada vez que escapan ocasionalmente de sus grilletes; por que han roto las reglas que les han hecho creer que son justas y buenas. La moraleja de esto es; que la moral es la antítesis a cualquiera que busque pensar e interactuar en el mundo al modo que reflejen sus deseos y aspiraciones.

Aunado a todo esto debemos enfatizar en que los argumentos morales no se basan en pensamientos teóricos críticos. Se podrían formular afirmaciones sobre lo que es correcto e incorrecto hasta que a uno se le canse la boca y se le seque la lengua. Sin embargo, la moralidad es relativa al lugar y contexto en la que esta se desarrolla. Siempre, las nociones de lo correcto y lo incorrecto están determinadas por la sociedad y sobre todo por aquellxs que la controlan.

Cualquiera que diga que aquel que mata en legítima defensa o por que se encontraba ante un contexto lleno de violencia es un “asesino por naturaleza” que merece ser exterminado o que el que robó para llevar pan a su mesa a falta de oportunidades y alternativas es un “parásito social” simplemente se atrinchera en sus arrogantes juicios morales.

Es precisamente esta falta de pensamiento crítico el que pone las barreras para reconocer los intereses comunes entre las personas.

Como podemos ver las sombras de la moralidad se echan encima como el mazo de un juez.

Todo esto fomenta una obediencia ciega de las concepciones predeterminadas de lo correcto e incorrecto.

Todas las instituciones sociales; la religión, la escuela, la oficina, la familia; nos demandan obediencia moral para regular y condicionar nuestras acciones y pensamientos que se ven reforzando en una cadena de instituciones de dominación social.

La moralidad es la policía de nuestras mentes, que encadena a todo aquel/lla que desee determinar libremente su vida.

Debemos pues comprometernos de manera constante para declarar la guerra a todas las instituciones que conforman el cuerpo ideológico del Estado, y en esta reflexión diaria también desprendernos de las cadenas ideológicas; por que la ideología es siempre la forma que toma la alineación del pensamiento, y cuando mas alineados estamos, menos entendemos nuestras circunstancias reales, y cuanto menos afirmamos nuestra existencia autónoma, más existente se asume el capitalismo.

– – – – – – – – – –

LA HUELGA DE HAMBRE COMO ESTRATEGIA DE LUCHA

La huelga de hambre, debemos entenderla como una herramienta de lucha a disposición de lxs presxs; una manera de iniciar el conflicto institucional que se desarrollará en el seno de la cárcel.

Es a su vez también, una ventana al exterior, la cual podemos utilizar para entender y propagar la lucha anticarcelaria.

En este sentido, la huelga de hambre organizada de manera informal al interior de las cárceles del D.F. que empezamos 8 compañerxs el pasado 27 de junio, busca ser una incitación a la actuación precisa, ya y ahora; es un grito de guerra contra las autoridades penitenciarias, de hartazgo de sobrevivir enterrado vivo y que busca anunciar a su vez que aún ante la sumisión y el servilismo de la masa carcelaria, hay algunxs que aún se rebelan y se resisten y se niegan a ser sobajados y humilladxs.

Por que la sociedad intenta dominar nuestras vida y nosotrxs no quisimos aceptar, porque aún existe más dignidad, sensibilidad y comprensión de lo humano y de la vida, en los corazones de estos rebeldes solitarios pero solidarixs.

Espero puedan comprender quienes lean este conjunto de palabras, que mi intención real y personal de coordinar una huelga colectiva, a través de la propuesta informal de la Coordinación Informal de Presxs en Resistencia (C.I.P.RE) era principalmente la de salir del quietismo rutinario de la cárcel, una incitación a que cada unx de lxs que participamos en esta y en muchas otras acciones que hemos llevado a cabo en el interior, pudiesen experimentar esa elevación exquisita de la rebelión del cuerpo y de la mente, de aspirar a tener la capacidad real de autodeterminarse, de ser libre y atreverse a desafiar las cadenas y barreras tanto físicas como mentales que nos atan y aprisionan.

El entendimiento real y conciente de la cárcel, como mecanismo de dominación política y explotación económica, nos hace coincidir a la mayoría de presxs marginadxs. El orden social, como en las calles, es de línea mafiosa, así que aquellxs que controlan la droga y el panorama social mediante la corrupción controlan el penal, volviéndose en los opresores de la población reclusa, tanto por el poder que esta practica les da sobre los otros presos, como por el dinero proveniente de la corrupción que sirve para pagar el silencio y complicidad de las autoridades que se benefician más de esto, pues así se autoregulan las prisiones y se obtiene mayor retribución económica para los funcionarios de más alta jerarquía. Esto da como resultado, que la mayor parte de la población (hablamos del 90%) que viven marginadxs debido a que no tienen el acceso económico para sobrevivir y conseguir lo más elemental; ya que primeramente deben currir los costos de los cobros ilegales para poder tener acceso a generar dinero. Con esto tenemos que tanto funcionarios, carceleros y narcotraficantes, explotan al otro para beneficiarse de su trabajo y esfuerzo.

Con todas estas acciones, buscamos no solo ampliar la agitación interior de las prisiones y ampliar su difusión sino también y sobre todo, mostrar nuestra inquietud por una actuación concreta y real en contra de las cárceles. Desgraciadamente el movimiento anticarcelario es muy débil y no hay una real interacción y/o comunicación entre individuxs y/o colectivos de una supuesta línea libertaria o antiautoritaria.

Esto hace que en más de una ocasión las diversas acciones y batallas de lxs presxs se pierdan en el olvido y el aislamiento; teniendo que afrontar cada vez más y constantes represiones y amenazas de muerte por parte de la administración penitenciaria, que incluso ha hecho ofertas económicas a diversos presos para intimidar y/o atacar con navajas y otras armas a lxs presxs que se oponen a claudicar y a ser sobajados y humillados o que han denunciado abusos de carceleros y técnicos penitenciarios.

Ante estos acontecimientos, es que nace la idea de coordinar las acciones directas de los presos en contra de la institución carcelaria de modo reivindicativo para así evitar que se aislen y que la administración carcelaria pueda ocultarlas. Se trata de ampliar y extender la real solidaridad entre oprimidxs y dirigir las energías colectivas en contra del espectro carcelario.

La Coordinación Informal de Presxs en Resistencia, no es un colectivo formal, así que reiteramos de nueva cuenta la incapacidad del autodenominado “Bloque Libertario” de entender la actuación y el caracter informal de esta coordinación. Asimismo denunciamos el actuar autoritario de este “bloque” al alterar y retirar una página completa de la publicación anticarcelaria #3 del periódico “EL CANERO”. Ya que se ha tomado, la atribución de alterar su contenido real para colocar propaganda autorreferencial que refleja un claro protagonismo. Por lo cual desconocemos todos los ejemplares de este periódico que han sido alterados por este grupo de personas; así como también negamos la existencia de un sitio de facebok de la Coordinación Informal de Presxs en Resistencia y alentamos a los creadores de este espacio virtual a su eliminación inmediata, ya que como hemos recalcado la C.I.P.RE solo existe en la informalidad y en las acciones coordinadas además de que representa un estancamiento y una desviación inmediata de lo que en realidad sucede en las cárceles del D.F. que es el rango de actuación que alcanza en estos momentos dicha coordinación de manera efectiva.

Otro punto a tratar es que algunxs han criticado y tachado las luchas de lxs presxs por ser de caracter “legalista” (exigir mejores condiciones y tratos en las cárceles); sin embargo esto no quiere decir que el fin de muchxs de lxs que reivindicamos nuestras acciones como C.I.P.RE, no sea la abolición y destrucción total de las cárceles; pero debemos situarnos en el panorama y el lugar en que nos encontramos, en donde como ya referimos debemos actuar con estrategia y no con una visión cegada por la “ideología”, sea cual sea que se siga. Además, si bien es cierto que por lo regular estas luchas comienzan con una línea reformista de “derechos humanos”, esto no quiere decir que se estanque en dichas actuaciones institucionales, sino que se trata de ir analizando el panorama y a su vez ir subiendo la intensidad del confrontamiento institucional para terminar por desconocerlos como “autoridades”.

Esto es común y se desborda en la mayoría de las veces porque todxs lxs presxs más marginadxs y explotadxs, nos sentimos profundamente penetrados por el desprecio y el rencor de sufrir la impotencia, la injusticia y el abuso más cobarde que hombre alguno pudiera concebir. Encadenados a diario, desnudos del alma ante la voluntad de lxs amos del mundo, conducidos diariamente bajo los caprichos de la administración fascista que sostiene los privilegios de quienes gobiernan. Un corazón sobrecogido por tanto mal solo puede albergar dentro de sí rencor, odio y venganza.

¿Cómo olvidar que nos retienen en contra de nuestra voluntad y nos masacran de manera silenciosa? ¿Como no pensar con odio en aquel oír al compañero apaleado, aquel llorar del alma herida de muerte en su orgullo, aquel entierro de la humanidad, aquellos barrotes, los grilletes, aquellas miradas de burla e indiferencia, aquellos calabozos? ¿Cómo olvidar aquel escrutar violador de intimidades desvirgadas suciamente a través de las rejas de una celda, aquella denigración de las personas cautivas, con el fin de inducirlas al suicidio, la locura o la desesperación? ¿Cómo puede un ser humano sobrevivir a todo esto y ser “normal”?

Aquí; no hay hombres peligrosos, se fabrican hombres peligrosos. ¿Dónde queda entonces toda esa charlatanería moral del “pueblo libre”? ¿Dónde queda la “igualdad” y la “justicia” de la que se vanaglorian los proxenetas de dicha ley? Estan allí agazapados en su cobardía y se llama cinismo, interés y egoísmo.

Sin embargo ¿a quién le interesa lo que ocurre en la cárcel? A nadie realmente. La sociedad no tiene por qué preocuparse de lo que suceda con un puñado de “delincuentes” dañinos para SU sociedad. Después de todo nostros somos lxs que nos agrupamos a vivir a expensas de ellxs:

Quizá tengan el derecho a despreciarnos y a ansiar la venganza una vez teniéndonos en sus manos.

Sin embargo, lo que no les reconocemos, es el derecho a nombrarse “honrados ciudadanos”; no les reconocemos el derecho a ser libres según sus leyes, cuando ellxs mismxs cometen la innata injusticia de colaborar en la comisión de infinidad de delitos tipificados en SU código penal.

Aquellxs que dirigen su odio en contra de nosotrxs no hacen más que despreciarse a ellos mismos por su inmunda cobardía.

Es por eso que con este texto espero podamos sentarnos a reflexionar un poco pues la organización y agitación exterior no solo deben activarse durante los períodos de Huelga de Hambre de lxs compas en la cárcel, cuando ya se tiene el tiempo contado y la muerte es la vuelta de la hoja. Muchxs ven victorias falsas y eso hace que no se sigan replanteando más propuestas y reflexiones sobre qué hacer realmente.

Es triste ver que para que algunos se movilicen, sea necesario que pasen 20 o 30 días de huelga.

Esto demuestra que hay agujeros y deficiencia en las formas de comunicación y organización.

Espero pues con estas reflexiones pueda aportar una semilla libertaria que dé fruto a una mayor reflexión para actuar en lo posterior con mayor eficacia y efectividad contra este todo de cosas que nos impide ser nosotrxs mismxs.

Con amor y rebeldía.

FERNANDO BÁRCENAS.

 

Descargar (PDF, 5.93MB)

Tomado de: https://abajolosmuros.wordpress.com/2015/08/14/propuestas-y-consideraciones-para-extender-la-revuelta-anarquica/

Deja un comentario