Organizarse con los de abajo o votar con los de arriba

Nota de la mesa de redacción del CML: Por autopublicación nos dejan este artículo, no viene suscrito, pero sus ideas nos parecen interesantes para la discusión, así que acá va:

 

no_votoVotar, ya sea anulando o por el menos peor en la narco-elección del domingo, es cerrar los ojos a nuestra realidad. Desde el gobierno de Calderón, vivimos en un Estado de Sitio de facto, en nuestro país mueren asesinados de formas violentas más personas por día que en la guerra de Irak, y casi el mismo número de personas que en Siria donde hay guerra declarada.

El arribo de Peña-Atlacomulco a la presidencia ha profundizado la guerra, no sólo contra los cárteles rivales aliados al PRD, al PAN y a Morena, para reposicionarse y profundizar el programa Neoliberal en México, que incluye como hemos visto en los últimos años la privatización de lo que queda: Petroleó, Electricidad, Educación, Territorios biodiversos y Playas. Que se han traducido en despidos masivos, en campesinos e indígenas desposeídos de sus medios de reproducción y formas de vida que han sido arrojados también, al mercado laboral que sólo tiene empleos sin ningún derecho a la seguridad social y además con muy mala paga.

También ha profundizado la guerra contra los de abajo y en ello ha participado toda la clase política, con todos sus colores o partidos políticos en el poder. A lo mejor ya no se acuerdan muy bien, porque en esta nueva ofensiva de los de arriba los golpes son tan continuos que no dan tiempo de reponerse y reflexionar lo acontecido; pero cuando todas estas reformas se aprobaron, los votos en contra fueron mínimos, es decir, ni siquiera la totalidad de las bancadas del PRD (muchos de los cuales ahora son MORENA) o PT votaron en contra. Nos quieren convencer de votar, con el argumento de tener una cámara con oposición. ¿Oposición? Llamarle así, a los priistas reciclados por el PRD y luego por MORENA, Movimiento Ciudadano, PT, etc. Es más bien un llamado a seguir legitimando su farsa llamada “Democracia”, pero es también un llamado al olvido y a condenar a los que hasta apenas un par de meses decíamos apoyar, me refiero a los padres, familiares, compañeros y amigos de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos por las fuerzas de in-“seguridad” del Estado.

Un llamado al olvido, porque en su justo reclamo, con su dolor y rabia organizadas decidieron no sólo No Votar, sino impedir la instalación de las narco-elecciones. Su llamado es a la solidaridad y a no claudicar en la exigencia de la presentación con vida de los 43; así como, exigir las garantías de no repetición de estos crímenes de Estado. Votar, aunque sea nulo; es condenar a nuestros compañeros como ya lo hacen los medios de paga (incluida La Jornada, que también es de paga, o ¿qué no?) por no permitir a la ciudadanía el ejercicio de sus “derechos políticos” (sic) y obstaculizar la “democracia” (sic, sic).

A los que se desgarran las vestiduras y se jalan los pelos, porque existimos por aquí y por allá, insensatos-premodernos-apolíticos que reivindicamos el NO VOTO, les queremos decir que nuestro destino no se juega en una elección organizada por los de arriba, para elegir entre los de arriba, a los que deben derrotar a los de arriba (¡!). Solo nos evidencia, como la imagen de aquello que queremos destruir o construir.

PD. Mientras la dictadura avanza, la organización de abajo camina…

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