La comunicación por la justicia y los Medios Libres ante la nueva legislación en telecomunicaciones, 9 tareas pendientes.

Libertad-de-expresionx Medianoche

Por siglos la falta de justicia provoca sucesivos e incesantes levantamientos en México. En esa tierra de cultivo ha crecido la comunicación de lucha.

A finales de los 1890 surge una oleada de medios en lucha contra la dictadura, desde ahí habrá toda una genealogía de medios libres hasta nuestros días, que seguirán en lucha ante el incumplimiento de los objetivos que llevaron a la lucha armada en la Revolución Mexicana. Tras el fin de la lucha armada rápidamente surgieron leyes para intentar acallar la libertad de expresión y la toma de los medios, incluso antes de que se firmara la Constitución actual. Esas leyes han ido y venido, a beneficio de un puñado de familias extremadamente ricas que detentan la propiedad de los medios masivos impresos y electrónicos. Durante décadas un sólo locutor dió la voz oficial de lo que se decía pasaba en México.

En estos 120 años los movimientos por una comunicación por la justicia han ido sucediéndose: la prensa obrera, la prensa estudiantil, la prensa popular, la prensa insurgente, las radios libres, las radios comunitarias, las páginas web, en fin: los Medios Libres.

Mientras desde abajo y a la izquierda se ha construido esa comunicación liberadora y por la justicia, arriba se ha construido un andamiaje legislativo para justificar el saqueo y la opresión con las herramientas de la comunicación. En esas leyes se van reflejando los nuevos equilibrios de poder que ese puñado de familias del capitalismo nacional van acordando. De los derechos de la población a la libertad de expresión, de acceso a información oportuna y en general de los derechos a la comunicación no se habla nada en esas legislaciones. Y por supuesto que se ponen candados contra la comunicación que impulsan quienes luchan, sean organizaciones, colectivos, comunidades, pueblos.

¿Y si los de arriba siguen jugando a promulgar leyes, qué le queda a quienes desde abajo y a la izquierda construyen una comunicación por la justicia?

Sin duda, esa comunicación por la justicia no se quedará con los brazos cruzados, no lo ha hecho jamás durante estos 120 años. Hay líneas de acción de largo plazo que han venido caminando, por acuerdos implícitos o explícitos entre quienes luchan y resisten, por la presión de la represión, por inercia, por las escuelas de comunicación de lucha que en forma de talleres sueltos o más estructuradas van ocurriendo a lo largo y ancho del país, como consecuencia de las discusiones en topones, foros, encuentros, aniversarios, convergencias, etc.

Algunos de esos pendientes que los Medios Libres y toda la comunicación que lucha por la justicia seguirán avanzando son:

1.- Romper el cerco informativo, a través de la lectura crítica de los medios, la ocupación de los espacios que vayan quedando en los medios públicos y comerciales, y ante todo con la construcción de medios de comunicación propios, manejados por comunidades, organizaciones y colectivos.

2.- Elevar el costo político de la represión, mientras los esfuerzos organizados van construyendo otra cosa, cachitos de mundos nuevos donde la justicia sea posible.

3.- Que la comunicación por la justicia no se conforme con señalar la injusticia, sino que se enfoque también en apoyar los esfuerzos organizados para construir la justicia desde los muy diversos espacios de acción donde se lucha, los esfuerzos organizados por construir pedazos del mundo nuevo.

4.- Aspirar a ir derrotando al sistema, no sólo agotarse en aislados rompimientos del cerco informativo. La comunicación por la justicia acompañando a amplios esfuerzos organizativos es una herramienta clave para construir otra cosa.

5.- La capacitación constante de generaciones de personas que se formen en la toma de los medios desde sus espacios de acción. No formando especialistas de izquierda, sino permitiendo que la mayor cantidad de gente posible haga suyas las herramientas de la comunicación.

6.- Mirar los equipos y máquinas en general solo como herramientas, no como la sustancia de la comunicación por la justicia. Dejar de fundar rockolas al aire y blogs que solo monologan y se dedican al copypaste en el ciberespacio. Impulsar herramientas de comunicación no sólo electrónicas, cuya característica sea comunicar, poner en común lo diverso, hilar comunidad.

7.- Impulsar en todas partes comités editoriales y mesas de redacción que puedan elaborar la información según las necesidades de cada lugar y espacio donde se lucha por justicia.

8.- Ir generando coaliciones sobre el trabajo concreto, para que la comunicación por la justicia se vaya creciendo. Abandonar la construcción de bonitas siglas inoperantes, que tan caras han sido para la comunicación de lucha.

9.- Ir construyendo formas organizativas liberadoras cotidianamente, por que ya no son posibles ni presentables esfuerzos de comunicación por la justicia que se construyan partiendo de formas organizativas opresivas.

¡Toma los medios, haz los medios, sé los medios!

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