
SEXTA SESIÓN
Sábado 4 de abril del 2026:
1800 hrs.
Semillero Abril del 2026.
La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas.
Sede: CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.
Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios II.
Subcomandante Insurgente Moisés.
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Teoría y la Práctica en las Generaciones. Cuento “El Amor y el Desamor según la Abuela Grabiela”.
Capitán Insurgente Marcos.
Clausura.
Subcomandante Insurgente Moisés.
Publicado originalmente en la página de Enlace Zapatista: https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2026/04/04/transmision-en-vivo-de-la-sexta-sesion-sabado-4-de-abril-del-2026-1300-hrs-semillero-abril-del-2026-la-tormenta-dentro-y-fuera-segun-las-comunidades-y-pueblos-zapatistas/
Subcomandante Insurgente Moisés:
Compañeros, compañeras, vamos a terminar, digo, pero vamos a dar inicio a la última sesión. En registro subieron a 540 personas y se sumaron cuatro geografías nuevas que no había ayer, que son Eslovaquia, Hungría, la República Checa y el Uruguay. La República Checa es el primer rival de México en el Mundial. Luego echamos trato.
Bueno, compañeros, compañeras, vamos a empezar por escuchar la palabra del sub comandante insurgente Moisés.
Bueno, entonces estábamos platicando, compartiendo de cómo es que vamos borrando pues lo que es la pirámide y de la herencia.
Cómo es que estamos haciendo el cambio dentro de nosotros, en la estructura de nosotros y también cómo será pues este la mejor forma pues así de que vayamos construyendo pues, ¿no?, lo que es el común pues.
Una cosa que lo descubrimos ¿Qué cosa lo que hay que mejorar? ¿Y qué cosa es lo que hay que este dejarlo ya pues, ¿no? Entonces, estábamos acostumbrados de nombrar, ¿no? Porque lo otro era de que se elige a nuestras autoridades, nombrar también decimos. Pero todo lo que es las áreas de trabajo. Porque es real, pues lo que decimos, pues no es no está como estábamos antes.
Que nuestros jóvenes, jóvenas hace más de 40 años eran nada más tres en donde podían, pudieron incorporarse pues los jóvenes y jóvenas hace más de 40 años. Era la de que va a ser base de apoyo, era de que se integra como tropa insurgente, insurgenta, y de ser este miliciana o miliciano. Nada más, pues, ¿no? Hoy ya no. Por ejemplo, el punto nada más de decir pues este la de salud. Tiene muchas ramas, pues, decirlo de la salud, pues, ¿no? Laboratorista, ultrasonidista y ahora que están haciendo práctica de un día de que va a ser pues cirujano, cirujana, instrumentista, están practicando, ¿no? Pero era antes nombrado, nombrada, ¿no?
A lo largo de este tiempo descubrimos de que entonces no le atinábamos, ¿no? Porque ya ven que,no sé, no sé si por naturaleza o por de cada persona pues tiene gusto, ¿no? Y este cuando era nombrado por decir así de que entonces este antes, ¿no? Bueno, compañero compañera ya que aprendiste a leer y escribir pues en la educación o en la escuela. Entonces pues te toca de ser este promotor de educación o de tercio, o sea, los que aprenden a manejar los aparatos, ¿no? Y así, ¿no?
Pero no le atinábamos pues a a los compañeros, compañeras de que si eso traía como don, digamos así, si tiene gusto, ganas, pues, ¿no? O de músico o lo que sea, ¿no? Entonces, topamos eso de que entonces cuando se van a aprender, pero como no es nacido en su cabeza, en su cerebro, pues, ¿no? Entonces no le echan ganas, ¿no? Prueban, y de ahí dejan dejan el trabajo, pues, ¿no?
Entonces, durante este tiempo descubrimos de que entonces es mejor explicar la importancia del cada parte del trabajo, pues, ¿no? O sea, ¿por qué es importante eh por ejemplo, pues así del laboratorio? ¿Por qué es importante el ultrasonido, ¿no? ¿Por qué es importante estudiar, aprender de las plantas medicinales, ¿no? Así, ¿no? Dentro ya de ahí eso, en esa reunión, en esa asamblea de pueblos en CEGAZ, en ACEGAZ, ¿no? Ya de allí entonces eso pedimos si hay este voluntaria, voluntario que quiera ir pues a aprender pues eso, ¿no? Y entonces resulta que sí. Hay quien entendió y que desea aprender, pues, ¿no?
Y entonces, sea que entonces se va con con con mucho empeño, pues, porque ella o él pensó y se presentó pues como voluntario, voluntaria para aprender esas áreas, pues, ¿no?
Entonces, pero luego luego este se empezó a ver como efecto podemos decir así, ¿no? Porque empezó a salir que algunos compañeros, compañeras que decidieron voluntariamente eso, ¿no? De ya que vieron de que es esfuerzo, porque es esfuerzo es lo que se hace, ¿no? Sacrificio y todo, ¿no? Entonces como que quieren dejar luego luego botado nuevamente el trabajo pues que se necesita, ¿no? Entonces dice, ¿no? Por ejemplo, ¿no? Que nos ha sucedido ya. “No, pues como fue mi voluntad, ¿no? Yo ya aprendí y este y ya este hice el trabajo, pues hasta ahí nada más”, ¿no?
Entonces, pero como estamos mejorando pues como decimos, ¿no? Entonces ya los mismos compañeros, compañeras pueblos, ¿no?, CEGAZ y ACEGAZ, o sea las asambleas, ¿no?, entonces dicen “No, compañero, compañera, fuiste voluntaria, voluntario, ¿no?, ahora necesitamos que tu voluntad, ¿no? Que dejes preparado, preparada otro compañero, compañera porque no es tan fácil, ¿no? El aprendizaje” pues, ¿no?
Se le pide pues que piense su voluntad para que entonces sirva en adelante pues, ¿no? Eso hemos visto pues ya y eso de que entonces este. Pero sí ha dado resultado porque se va a ir mejorando de entender pues, ¿no? Porque se entiende de que este es lo mismo si no vamos a mejorar como estábamos antes, ¿no?
Tenemos que entenderlo que es que estamos mejorando, no podemos dejar botado pues el trabajo, porque si no pasa lo mismo como estábamos diciendo de que estamos estamos patinando en el mismo lugar, pues, ¿no?
Eso nos ha ayudado, ¿no? De ir mejorando lo que hay que mejorar de aquí en adelante.
Eso lo del común que decimos que es que tenemos que trabajar con nuestros hermanos, hermanas, ¿no? También hemos visto el resultado de que sí nos entendemos. Porque a lo largo de estos 2 años que vamos haciendo esto, sí ya hay hermanos, hermanas que están recibiendo la capacitación que recibimos también. Invitamos a los hermanos, hermanas por por ejemplo, de área de salud, ¿no? Cursos de salud, de aprender a manejar medicamentos, ¿no? Y de plantas medicinales, ¿no? Invitamos a los hermanos, llegan y ahí se va a ir intercambiando. Porque resulta que también ellos, ellas tienen también tiene esa sabiduría. Entonces, empezamos a compartir de maestros a maestras, ¿no? O sea, hermano, hermana nos dan clases también. Y los compañeros también le dan clases. O sea, se vuelve común realmente pues de lo que estamos haciendo.
Es, por ejemplo, para darles un ejemplo pues real, ¿no? Ustedes ven que está allí el trabajo de la taquería, ¿no? Ahí están los compañeros, ¿no? Pero como hablamos del común, hay hermanas que se ofrecieron voluntariamente pues porque saben de que el resultado de ese trabajo común se vuelve común según la necesidad hacia dónde se va, lo poco que se junte pues, de paga pues por supuesto.
Tenemos pues ideas, pero eso todavía está en construcción, de cómo ir mejorando. A lo mejor esto lo que les estoy platicando quisieran darnos pregunta, “¿Pero cómo le hacen eso?”, ¿no?
Lo que hacemos es decir que entonces en la misma reunión que hacemos, ¿no? Nos preguntamos cómo vamos a darle de saber a nuestros hermanos, pues, ¿no? Entonces lo que hacemos es que hacemos plan en zonas, en regiones, ¿no?
Eh, invitamos pues o nos vamos nosotros en su pueblo, pues así de nuestros hermanos. O nos hablamos en el camino, o en el camión cuando estamos de pasajeros. Si desean. Es la forma de cómo hacemos contacto, ¿no? Y entonces vamos y hablamos.
Otra de la forma, formalmente se habla a los hermanos autoridades de la comunidad. Si nos permiten hablar si quieren. Y el hermano autoridad le dice a su comunidad, que es voluntarios si quieren. Y así entramos pues en la comunidad, con los hermanos, hermanas que nos quieren escuchar.
Y vamos, nos organizamos y platicamos, ¿Qué es lo que platicamos? Platicamos eso por qué, por qué común. ¿Cómo están? ¿Cómo estamos pues? ¿Cómo nos tienen, ¿no? Y empezamos a explicar eso, ¿no? Claro que vamos a hablar la historia pues de nuestros este bisabuelos y todo eso.
¿Y cómo es de que este nos están destruyendo pues el sistema, ¿no? También especialmente hablamos del crimen organizado. El problema pues del crimen organizado es que pues como que nos reclutan, ¿no? Y entonces mientras nosotros no caemos, no lo aceptamos, pues no, porque tienen su forma de cómo lo hacen. Entonces, es como el vicio pues del aguardiente, que tú lo buscas, o te invitan y te caes pues allí en eso.
El aguardiente llega a grave también cuando ya de plano te emborrachas, ¿no? Pero lo de la drogadicción ese es el más más cabrón pues, ¿no? Y eso lo platicamos, lo explicamos pues que destruye la familia, causa problema pues en la comunidad, ¿no?
Final de cuenta les ponemos el ejemplo de donde está sucediendo, pues, ¿no? ¿Qué es lo que causa, pues, ¿no? Y real pues porque ya en nuestras comunidades ahí están ya hay eso.
Esa es la plática pues que les decimos eso y los invitamos pues este en los otros este tipos de trabajo pues que estamos haciendo. Y otra cosa que también platicamos con ellos es ¿cómo el tiempo cambia? ¿No? No es lo mismo pues ahora de que realmente pues de que este porque donde estamos, donde vivimos, ¿no? También ellos vieron que estaban allí pues los patrones de antes, ¿no? Y entonces ellos lo vieron también, platiquen sus abuelos, sus bisabuelos. Le platicamos cómo están, ¿no?
Y se dan cuenta de que entonces, que sí se puede hacer el cambio pues, ¿no? Porque estamos trabajando junto, por ejemplo, la tierra.Y entonces le decimos, pues, ¿no? Porque es que estamos enterados todos zapatistas y no zapatistas, ¿no? Por ejemplo, eso de que ahí quedaron sellados donde en el año 94 iban a sacar pues el petróleo, ¿eh?
Pero como vino pues así nuestro alzamiento, ahí quedaron. Y entonces este si hubiera de que entonces no hubo el alzamiento eh la vida es diferente pues, ¿no? Entonces platicamos eso, ¿no? Y como ellos mismos nos cuentan qué les dice pues así el gobierno.
Por ejemplo, en algunas de las zonas está llegando, hay vuelos de avión, hay vuelos de dron, y especialmente en un lugar, ¿no? Eh, por ejemplo, eh que ya lo supieron los compañeros, ¿no? Y los hermanos también, ¿no? Porque han llegado a visitarlos, que es mejor de que se salieran, para que se mejore la condición de la vida por la comunidad. ¿no? Y entonces le preguntan, ¿por qué? ¿Por qué nos están ofreciendo eso, ¿no? Entonces como que le tratan de decirle, claro, que hay algo ahí en el terreno que abarca de ellos, ¿no? Por ejemplo, es en esa comunidad eso, es que ya supieron de que hay uranio.
Y entonces no es por el bien que están mejorando la carretera. Ahí sí sí lo mejoran la carretera, ¿no? Pavimentada, porque lo que están mirando ya es el uranio. Eso, por ejemplo, hablamos pues así con ellos de que es la destrucción de la madre Tierra y que deberíamos de defender pues en común, ¿no?
No importa pues de que de qué organización o de qué religión, ¿no? Deberíamos defender porque entonces es la destrucción de nuestra nuestra casa, ¿no? Y así ellos nos confían ya nuestros hermanos, porque le decimos eso de que hay que defender en común la Madre Tierra, ¿no?
Y eso eso es lo que nos ha ayudado de que nos entendemos, de que hay una comprensión, pues, ¿no? Otro, por ejemplo, que está saliendo ya que quieren hacer una presa, quieren inundar, pues, una cañada, pues, ¿no? De agua, ¿no? Y y las comunidades hay comunidades que no tienen luz, ¿no? Y la luz que, por ejemplo, que eso está acá esto, ese es en Chiapas, pero la gran mayoría se va en otro lado para las industrias. Y en Chiapas hay comunidades que no tiene luz. Eso platicamos también eso, que nos van a destruir pues así este nuestra tierra, ¿no?
Otro por ejemplo, es como eso que estábamos platicando ayer antier, de la reacción de la naturaleza. Hay partes, donde ha llovido mucho, pero mucho. Entonces hace como tres, cuatro meses, un pequeño propietario de 50 por 50 su propiedad, como llovió mucho se derrumbó la tierra, se vino y quedó enterrado su casa. Lo bueno que lograron salir todavía. Y entonces ese hermano no sabe qué hacer. Porque es que quedó ahí enterrado la casa. Y se está dando cuenta que otro poco más que llueva, se va a venir la tierra, la piedra. Y entonces nos hablan porque han escuchado eso pues de que hablamos de común, ¿no? Que si hay posibilidad de que si nosotros le diéramos un pedazo de tierra, por lo menos dónde va a construir su casa, ¿no?
Y entonces nosotros le dijimos, pues déjanos Usted preguntar, porque no, no podemos decidir solo nosotros, ¿no? Y como hay eso que ya les platiqué la de la comisión permanente, ¿no? Y la comisión permanente le manda pues así a todas las zonas, ¿no? Y entonces así viene la respuesta que si sí o no. Pero claro se va la explicación por qué. No es porque estamos ofreciendo cambio a cambio, ¿no? Entonces Pues es lo que respondieron los compañeros, ¿no? Claro que sí, porque eso no es porque está vendiendo la tierra, ¿no? Es por la reacción ya de la naturaleza, ¿no? Sí, hay que darles, vamos a hacer como si fuera un cambio, ¿no? Esa su pequeña propiedad vamos a trabajar en común pues, ¿no? Y hay que darle la parte donde lo necesita, ¿no?
Eso es reacción ya de nuestros compañeros, que se va a ir entendiendo qué podemos dar, qué nos pueden dar a los hermanos.
Creo que nosotros como pueblos originarios en México, creo que sí coincidimos con ellos, pero eso necesitan platicarlo, discutirla, ¿no? Porque tenemos el mismo pensamiento pues de que somos pueblos originarios, ¿no? Comunidades, pues, ¿no? Pero eso es este un trabajo de que habría que hacerlo.
De nuestra parte de lo que rescatamos pues de lo que fue el la pirámide, ¿no? Pues está esas áreas de lo que es la salud, lo que es la escuela, lo que es la justicia, lo que es las tres áreas de plantas, parteras, hueseras. Pero está también eso el área de arte y cultura. Y un área más de que tenemos que lograrlo es eso la del la del común, nada de propiedad y el gobierno común que ahora hemos comenzado que nos está costando, pero vemos de que sí ahí va agarrando su forma pues, ¿no?
De que se puede se puede. Porque lo que hay que cambiar es la vida, no es otra cosa.
Eso es lo que ha funcionado con nosotros. Eso es lo que estamos haciendo. Nos falta mucho, sí, apenas estamos.
No puedo decirles más porque de por sí el lo que más hay que decir hay que ponerlo en la práctica, hay que pensarlo.
Gracias, compañeros, compañeras.
Capitán Insurgente Marcos:
Bueno, compañeros, compañeras, antes de contarles el cuento quiero señalar algunas cosas de lo que hemos dicho aquí estos días. Uno de ellos es llamarles la atención en sus análisis, en sus pensamientos críticos, que las aparentes fallas o disfunciones del sistema capitalista no son tales. No es que haya un programa que no funciona y que haya que arreglarlo, mejorarlo, hacerlo funcional. Esa disfunción es parte fundamental de un todo bélico, es parte de la guerra. Los programas sociales no funcionan porque ese es el plan, que no funcionen.
Y así cada una de las cosas que hacen los capataces, o sea, los gobiernos o los grandes empresarios, sus posibles fallas son en realidad parte de su estrategia de conquista, es decir, de destrucción y despoblamiento para luego reconstruir y reordenar.
Estos compañeros y compañeras, los zapatistas, que desde 2013 dirigen directamente todo el EZLN, algunos representantes de su dirección están aquí atrás mío, otros están allá atrás del auditorio. Eligieron, pudieron haberse vendido, sí, les ofrecieron comprarlos, sí, y dijeron que no.
Pudieron haber optado por hacerse un movimiento fundamentalista apoyados en su sangre indígena. Y el primero de enero de 94 y los días posteriores y todo este tiempo, para ellos pudieron haber sido un pecado a expiar y a destruir el color de la piel. Y en lugar de eso, no solo se abrieron para que los vieran, para que nos vieran pues, sino también todos estos 32 años han insistido en llamarlos a ustedes, a los otros, a los diferentes, a que compartan el sueño. Y según vemos nosotros, también en el sueño podemos elegir entre convertirlo en una pesadilla o en convertirlo en un sueño.
Todo aquel que decida luchar individualmente y que recomiende el individualismo, les está recomendando que conviertan todo esto en una pesadilla, de la que hay que resignarse y solo esperar a despertar si es que se puede despertar. Y los compañeros y compañeras zapatistas lo que les están proponiendo es que es posible construir un sueño y ver no solo la tormenta, sino que detrás de esa tormenta hay una isla.
Claro, los zapatistas ven detrás de la isla todavía un continente que va a haber que levantar, nuevo, diferente y por eso está navegando con esa, con ese empecinamiento, con esa esperanza absurda que parece inexplicable y eso hace que cada paso que dan sea firme.
Si no lo entienden es porque no entienden desde qué lugar se está viendo, qué es lo que estamos mirando como zapatistas y por qué podemos hablar sin pena de que estamos mirando el mundo o los mundos que vaya a haber dentro de 118 años. Eran 120, pero ya pasaron 2 años.
Cualquier otro intento organizativo que no incluya al otro o al diferente es enfrentar la tormenta con un mondadientes. Muy heroico, muy plausible, lo pueden aplaudir, pueden hacer corridos, poemas, canciones, pero va a ser inútil. Para poder enfrentar el sistema y la pesadilla que ofrecen, hay que organizarse con otros y con otras.
Pueden ver esa isla, si alcanzan todavía ver a través más allá de la tormenta y ver la isla, pueden preguntarse si es el destino o es solo un estación de paso.
Los zapatistas decimos que detrás de la tormenta hay una isla en efecto, pero que es una estación de paso y que va a seguir la lucha hasta que se pueda construir ese continente que necesitamos. Yo les recomendaría que si alguna vez tienen la oportunidad de ir a una comunidad indígena, vayan a aprender, abandonen la posición de evangelizar. Si antes los antiguos misioneros católicos llegaban a las tierras indígenas a evangelizar, decían ellos, o sea, a convertir a los indios en católicos, ahora los nuevos misioneros quieren convertirlos a la modernidad. Y créanme que son mucho más inteligentes como para no darse cuenta que lo que ustedes ofrecen es una mierda, por decirlo educadamente.
Ustedes les están ofreciendo uno donde hasta los infantes corren peligro de una de una agresión sexual. Les están ofreciendo un mundo donde las mujeres no pueden caminar, ya no digamos en la noche, a cualquier hora del día sin temor a ser violentadas. Les están ofreciendo un mundo donde el ser diferente porque les da la gana ser diferente o porque así hicieron o por lo que sea y se convierte en objeto de agresión y de burla.
Les están ofreciendo un mundo donde el color de la piel define quién es y quién no es, quién es desechable y quién es necesario. Ese es el mundo que les están ofreciendo, porque luego llegan a las comunidades y nos quieren decir qué debemos beber, qué debemos comer, cómo debemos vivir y de ahí lo que sigue es que nos digan cómo debemos pensar, cómo debemos coger. No debí decir esa palabra. Cómo hacer cositas Y finalmente terminan diciéndonos cómo debemos resignarnos. Yo que ustedes les recomienda les recomendaría que si llegan a comunidades indígenas, sobre todo si son zapatistas, que lleguen con la disposición de aprender. Uno, dos, que lleguen con respeto, entiendan que es algo diferente, que no pueden expropiar, que no pueden llevar a otro lado como un producto de exportación, como una artesanía, pero del que pueden aprender algunas cosas que tal vez le sirvan, adecuadas a la realidad que enfrentan.
Y ahora les voy a contar el cuento que se llama Piquetes de hormiga, que que es un cuento con consejos y recomendaciones para machistas.
En una comunidad zapatista vive la abuela Grabiela, Así se llama, no Gabriela, sino Grabiela. El puy o el caracol que le toca a esa comunidad tiene mala fama entre los demás puyes, porque en la época de los MAREZ, de los municipios autónomos rebeldes, zapatistas y las juntas de buen gobierno y de toda la estructura organizativa que existía en torno a ellos, en cada puy, o sea, en cada sede de una junta de gobierno, había una cosa que se llamaba Comisión de Vigilancia, o sea, un grupo de hombres y mujeres de las comunidades, bases de apoyo que se encargaban de vigilar que la Junta de Buen Gobierno no tuviera problemas, que los pueblos estuvieran informados de lo que se hacía, de quién llegaba, de si había apoyo, de cuánto era y quiénes eran los hermanos o hermanas que daban ese apoyo y para qué era. En algunos puyes funcionó, en otros no.
Y entonces lo que se está buscando ahora es que sí, que funcione, que los pueblos directamente se enteren de lo que está ocurriendo. En esa época resulta que el sub Moi avisó al responsable de la zona de ese puy y le dijo que iba a dar su vuelta para ver los problemas que tenían y los trabajos que eran comunes para todos los puyes. Se va el sub Moi pues rumbo a ese caracol, a ese puy.
Va acompañado de un compañero que se llama El Monarca y llegan y el portón está cerrado. No pueden entrar. Entonces ahí están esperando a ver si llega el responsable que es el que sabía que iban a llegar o si alguien les va a abrir el portón. Nada. Pasa el tiempo y nada.
Al cabo de un tiempo se acerca una compañera, una jovena y lleva su cuaderno. Los mira y les pregunta que qué quieren. Y entonces el sumo les dice que vienen a hablar con el responsable de zona y porque va a haber reunión del colectivo para ver los problemas. La compañera ni siquiera voltea a ver y dice, “nombre”.
El subcomandante sí le dice, “Yo me llamo Subcomandante Insurgente Moisés.” El Monarca dice “Yo soy el choferólogo Insurgente Monarca.” La compañera no voltea a verlos, lo va apuntando.
-Bueno, ¿de dónde vienen?- Entonces ya el sub Moi les dice, “Vengo del Puy tal.” Bueno, ¿a dónde van? No, pues venimos aquí al Puy. ¿Y a quién vienen a ver?
Entonces ya le dice, “No, pues el compañero tal que es el responsable.” La compañera no dice más. Acaba de apuntar, se da media vuelta y se va. No les abre el portón.
Tarda también ahí y ahí están esperando el sub Moi y el Monarca y regresa y solo dice, ve su cuaderno y dice, “Tienen que pasar a la comisión de vigilancia.” Ahí va el sub Moi y con el Monarca a la comisión de vigilancia, les dicen “Siéntense” y les preguntan cómo se llaman. Y que de dónde vienen y a dónde van y qué quieren.
Y otra vez el sub Moi dice, “Yo me llamo Subcomandante Insurgente Moisés, vengo del puy tal, voy a hablar de esto, etcétera, etcétera.” La comisión de vigilancia les dice, “Aquí esperen, vamos a ver qué dice la Junta de Buen Gobierno.” ¡Y se van! No está abierto el portón todavía. Se van, y en lo que que la junta de buen gobierno se decide, llega el responsable muy apenado y ya por fin les abre el portón y le dice a los compañeros, “No, pues es que estos compañeros vienen a explicarnos pues de la lucha y de los problemas que tenemos.” Después de que pasó esto el sub Moi no dijo nada, pero el Monarca lo publicó rápido y lo pasó con otros puys y al rato todos los compas de ese puy los otros puyes los miraban así como “tsss, de plano”. Entonces, el puy de la comunidad de la abuela Grabiela estaba en ese puy. Era ese puy, ¿no? Y esa abuela Grabiela es que vive todavía, tiene conocidos de todo, compadres y comadres que sabían y saben todos los de usos y costumbres, todos los remedios y todas las mañas. Cuando abueleó, la Grabielá no nació abuela, nació mujer y luego creció, hizo su pendejada, tuvo una cría, etcétera.
Llegó una pareja porque lo conocían que sabe todas esas mañas, y y usos y costumbres, para decirle que su cría tenía un problema. El problema es que la cría no podía correr como los demás niños y niñas. Ya saben pues ustedes, los niños y niñas cuando son pequeños corren como que tienen hormigas en la cola, van de un lado para otro. Entonces, pero esta cría no, ahí nomás se caía.
Entonces, le dicen a la abuela Grabiela, “Entonces, tenemos este problema.” Entonces, la abuela Grabiela les dice, “No se preocupen, lo vamos a arreglar”. “Busca a quién, hermano, que haya cazado un venado. Y pídele que preste las patas del venado”. Bueno, le dices que lo preste, lo voy a usar y le voy a regresar, no me voy a quedar con las patas de venado.
Bueno, entonces ya la abuela Grabiela, consiguen las patas de venado, y llevan a la cría, la comadre Grabiela mira bien las patas de venado, a ver si sirven y dice, “¿Sí?” Entonces le explica a la madre lo que que tiene que hacer, que es que en las piernas de la cría le haga unos movimientos con las patas de venado.
Y entonces ya le dice la Grabiela, le vas a hacer así y entonces no te preocupes, la cría va a poder correr sin problemas. Ya lo van a ver, dice la abuela Grabiela. Ahí va a andar corriendo de un lado a otro el niño como un condenado chamaco del demonio. “Niña”, interrumpe los papás de la criatura. “Es niña, no es niño”. La abuela Grabiela se les queda mirando y… Pues ahí lo vean. ¿Por qué? Porque va es niña va a ser mujer. Y a la hora va a salir corriendo a buscar su marido y no la van a alcanzar. Entonces, ahí lo vean si quieren que mejor se tropiece y ahí nomás la atrapan. O ya despídense y vayan esperando sus nietos.
Van los compañeros y le hacen eso a la criatura, a la niña y ahí no más ya empieza a correr de un lado para otro y tal cual unos años más y la muchacha se fue y ella se robó un muchacho de otro pueblo y le hizo a él una parejita de crías, un varoncito y una hembra.
Primero el papá y la mamá estaban enfurecidos, pero cuando abuelaron pues ya se pusieron más serenos y tranquilos e iban con la Grabiela y se presumían. “Estamos al mismo nivel, somos abueleos todos”, ¿no? Entonces llega se corre la voz y llega otra pareja que tiene un problema con su cría.
-Es que yo veo que a a la edad que tiene mi cría otros niños y niñas hablan y este no habla. Entonces no sé qué voy a hacer.- “Ah, bueno.”, dice la compañera Grabiela.
No se ha dado cuenta de que le están hablando de su nieta, pero ella dice, “Van a conseguirme palo de ocote.” Entonces consiguen el palo de ocote y en la parte que le dicen nudo, o ojo le dicen en las comunidades, ese lo van a botar y se lo ponen en su boca a la criatura y por ahí le dan de comer. Y ahí van a ver que va a empezar a hablar como perico.
Bueno, entonces hacen así los papás, consiguen palo de ocote, quitan el nudo y alimentan a la cría a través del agujero, pues. Y era niña, nieta de la abuela Grabiela. Desde entonces no para de hablar. Ahorita ya es una soltera y creo que tiene estudios universitarios y no la pueden detener de hablar.
Y dicen en los pueblos que de por sí hay niñas así, que así se criaron. Y entonces los maridos no pueden aguantar y les dicen, “Vete a la reunión de la de la Asamblea General de GALEZ para descansar siquiera unos días, porque si les gusta mucho hablar, ahí puedes hablar lo que sea” y las mandan. Bueno, volviendo a la abuela Grabiela, ella tuvo hijas, hijos y claro nietas y nietos.
Una de sus hijas se hizo pareja con un insurgente zapatista y produjeron un producto que en su caso fue producta, una niña pues. La niña iba de vez en cuando a visitar a su papá y cuando quedaba en el pueblo su mamá y su abuela la cuidaban. Cuando estaba de visita en el cuartel insurgente, salía con su papá a todos lados, a las prácticas, a los partidos de fútbol femenino y masculino, a las reuniones y fiestas en uno de los puyes, de un caracol, pues.
La niña, entonces de unos años apenas, miraba con asombro todo lo que ocurría a su alrededor, miraba las bases de apoyo moviéndose de un lado a otro, cumpliendo sus comisiones, sus trabajos y claro, bailando cumbias.
Un día, estando en su pueblo, la niña llega a la champa de su abuela, la compañera Grabiela y le dice, “Abuela, vení rápido, vení.” La abuela Grabiela pensó que algo malo pasaba y como pudo se encaminó detrás de la niña a ver si la alcanzaba porque ya podía correr. Y llegan a un hormiguero. Y la niña le muestra y le dice, “Mira, son como zapatistas.” ¿Por qué, hija? no te entiendo, ¿qué me estás diciendo? Sí, mira, son un chingo, pero están organizados. Mira, ve cómo se van para un lado y para otro y no chocan entre ellos, como que cada quien sabe cuál es su lugar. Y ahí estuvieron un buen rato viendo las hormigas. Total, se empieza a hacer ya atardecer y la abuela le dice a la niña, “Vámonos”, a su nieta. Y le dice, “Vení hija, te voy a contar un secreto. Pero no lo vais a andar publicando.”
Y le dice a la niña, yo una vez cuando estaba joven se detiene y dice, bueno, más joven que ahorita. Y estaba bien enamorada, pero de una vez que no se puede creer de un muchacho, muy guapo él, muy galán que decimos. Entonces pues yo lo coqueteaba pues. Pero era muy tarugo, como de por sí son los pinches hombres.
Y entonces por más que lo miro y y le hago, no, no agarra la onda, entonces de plano fui y me le declaré. Sencillo, le dije, “Bueno, tú y yo ya somos novios, ya estás apartado, no vas a andar por otro lado.” Y entonces así estamos ya, somos novios, somos pareja, pero no tardamos, porque él lo miró por otro lado a otra una.
Entonces yo con mis apoyos, mis espías, o sea, mis amigas, lo supe que de por sí el muchacho está pensando que me va a decir hasta aquí nomás, que ya va a buscar por otro lado y que ya no vamos a seguir como estamos. Entonces, cuando dice que quiere verme, yo ya sé porqué quiere verme. Y entonces hice un mi plan y me preparé, dijo la abuela Grabiela. Llegó y le preparé un café. Él me dijo de por sí que hasta aquí no más. Pero yo no chillé, ni grité, ni le reclamé ni como dice el finado, me tiré al vicio y la perdición. No. Yo así serena, tranquila, le dije, “No hay problema. Lo entiendo. Ojalá te vaya bien y seas feliz en tu relación”. Entonces el muchacho pues se desconcertó porque esperaba un drama de modo Paquita la del Barrio o algo así.
Y no, la la abuela Grabiela que era más joven de lo joven que es ahorita estaba tranquila. Entonces le dijo, “Ven, mira, siéntate para que veas que no hay problema.” Y le mostré una silla y le dije, “No te tengas pena, siéntate. Y cuando se va a sentar, ahí no más le quité la silla y llegó con su culo en el suelo. Pero yo ya tenía un plan porque había puesto la silla encima de un hormiguero de hormiga roja, de esas que pican y hasta brincas. Y cuando está brincando de nalgas como Chapulín le canté esta canción.
“Dices que ya no me quieres,
que tienes nuevos amores,
cuando te sientas perdida,
chiquita, no más no llores.
Si ya no me quieres ver,
para que lo andas contando,
no te vayas a quedar
como campana sonando.
En medio de un hormiguero
te voy a dejar sentada,
a ver qué carita pones,
cuando estés bien picoteada,
Me hiciste llorar,
me hiciste sufrir,
piquetes y hormigas
tendrás que sentir.”
Entonces le canta eso, mientras el otro está brincando pues, y la nieta le dice:
– Pero abuela tú me haz explicado que no se puede obligado. Que si uno de los dos no quiere, pues ni modo, no podemos obligar.
– Pues sí, hija, lo sé. Pero bien que saqué mi coraje y quedé serena y tranquila. Y le pregunta la niña, “¿Y no te regañaron?” “Claro que sí”, dijo la abuela. Me mandó llamar el finado Sub Marcos, que en esa época no estaba finado y le conté lo que había pasado. ¿Y luego?, dice la niña, “Pues me felicitó, que muy bien” y cosas así. Pero cuando ya me estaba por salir me dijo, “Tú di que te regañé, que no sirve que haces así, entonces es como quien dice nuestro secreto”. Nos reímos los dos. Y dice la niña, “Entonces el final de sus Marcos también tenía su delito. Sí, dice la abuela, pero era su modo del finado que se hacía muy macho y fiero, pero siempre nos apoyaba como mujeres que somos. -¿Y por qué me cuentas eso, abuela?
– Pues porque si un día te enamorras de una vez que no se puede creer y se acaba, pues el mundo no se acaba porque siguen los compañeros y sigue la lucha. Y que cuando parece que no pasa el día y sientes que estás rota por dentro, los compañeros te ayudan a levantar la mirada y con la mirada se levanta una y sigue.
– Y luego, ¿qué pasó? Pregunta la niña.
– Ah, pues me conseguí otro. Que es tu abuelo de sangre. Y tampoco sirvió. Y estoy viendo ya de conseguir dos. Uno de repuesto como las llantas que si se poncha uno no hay pena porque la cambias por otra.
Y entonces le pregunta la niña.
-Bueno, pero entonces con los piquetes de hormiga no te curaste. No, pero me alivió el dolor. Y me da pena porque luego el muchacho ese ni ponerse los pantalones podía y andaba con pura trusa. Moraleja para los machines: Antes de sentarse, fíjense bien si no hay un hormiguero bajo la silla.
Gracias, compañeros, compañeras.
Les agradecemos que hayan venido a nombre del ala machista zapatista del EZLN, les agradezco a los compañeros. Las compañeras las ignoro por completo. Vayan con cuidado, va a clausurar el Subcomandante Insurgente Moisés.
Subcomandante Insurgente Moisés:
Bueno compañeros, compañeras Hermanos, hermanas, de verdad, de todo corazón me paro ante ustedes porque creemos que algo le servirá este nuevo caminar en que estamos. No les estamos diciendo de que cópienlo. Les estamos diciendo de que este piénsalo, véanlo, por eso decimos que es semillero. Es para que entonces este escojan, vean cuáles les sirva para llevar la semilla, la que ustedes ven que sí sirve allá en esa madre tierra donde viven, donde vivimos. Porque sentimos que esa tierra donde viven también es de nosotros, ¿no? Por eso estamos compartiendo aquí esto. Claro que hay que hacer con alegría, pero la alegría somos nosotros la que tenemos que construir, mujeres, hombres, jóvenes, jóvenas. No esperemos a nadie de los que están allá en el pirámide. Así que entonces, gracias con la presencia que están, gracias, hermanos, hermanas a los que nos están escuchando en otros medios. Gracias, compañeros, compañeras de CIDECI. Gracias, compañeros taqueros, taqueras que nos están dando el servicio.
Y lo invitamos para el finales de julio y agosto, ojalá de que entonces puedan y por eso les estamos anticipando porque sabemos de que hay que conseguir paguita para poder llegar. Gracias también compañeros, jóvenes, jóvenes que están ahí atrás, bases de apoyo y ustedes aquí están ayudándonos también, escuchando, viendo con nuestros hermanos.
Nos vemos, compañeros, compañeras, hasta la próxima.