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2 abr: Primera sesión Semillero Zapatista

PRIMERA SESIÓN
Semillero Abril del 2026.
La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas.
Sede: CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.

Jueves 2 de abril del 2026:
1300 hrs.


Semillero Abril del 2026.
La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas.
Sede: CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.

Una mirilla a la tormenta en el Mundo: Las guerras y la Resistencia y Rebeldía.  32 años: breve recorrido histórico: del CCRI de 1994 al Común de 2026.
Capitán Insurgente Marcos.

Una ventana al Zapatismo.  Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas I.
Subcomandante Insurgente Moisés.

 

Publicado originalmente en la página de Enlace Zapatista: https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2026/04/02/transmision-en-vivo-la-tormenta-dentro-y-fuera-segun-las-comunidades-y-pueblos-zapatistas-cideci-de-san-cristobal-de-las-casas-chiapas-mexico-jueves-2-de-abril-del-2026-1300-hrs/

 

Capitán Insurgente Marcos:

Buenas tardes, vamos a empezar.
Antes que nada quiero avisarque los compañeros de los puyes, prepararon unos regalos para la familia del finado Samir Flores y le vamos a pedir que en determinado momento le entregamos a los compañeros de la Casa Samir, los compañeros y compañeras otomíes, que lo reciban y lo hagan llegar a a estos a los familiares pues del finado Samir.

Bueno, voy a explicar el porqué de este donde solo estamos zapatistas, no están de otros lados. Hemos estado viendo que el umbral de atención y la jerarquía que tienen de a qué hacen atención los limita para plácticas muy largas.
Entonces, aunque siempre aprovechamos el ingenio, la sapiencia y el conocimiento de los invitados externos para meter de colada nuestra humilde opinión, nuestra ignorancia y nuestra falta de pensamiento crítico, ahora no tenemos esa coartada. Estoy siendo sarcástico, ¿eh?

Pero lo que ocurrió en el semillero pasado, pues es que los invitados externos se colgaron y quedaron en nuestras participaciones muchos puntos pendientes porque ustedes ya estaban knockout. Entonces, lo que hicimos es juntar con lo que hemos visto estos meses y presentarles ya la visión completa de nuestra participación.

En estos semilleros donde por lo regular hay gente de otros lados, los externos decimos nosotros, en realidad lo que queremos es mostrar diferentes visiones que cambian de uno a otro lado depende desde dónde se ven, pero que confrontan una misma realidad, lo que ustedes llaman el mundo y que nosotros llamamos la tormenta.

Esas diferentes visiones provienen de diferentes lugares, tienen coincidencias, tienen diferencias y en no pocos casos tienen contradicciones. Las miradas que les mostramos estos días contienen esas coincidencias, esas diferencias y tal vez contradicciones.

La diferencia fundamental es que las miradas que platica el subcomandante insurgente Moisés no son de una persona, sino de un colectivo. Es una mirada de miradas, de decenas de miles de miradas de pueblos originarios organizados como zapatistas.

Las miradas que yo les presente serán un una mirada a ese esfuerzo colectivo, tratando siempre de ser tan confuso como lo son ustedes con su modo, pues. El común denominador en todas estas miradas será la guerra. Hay guerras explícitas y hay guerras silenciadas. Las primeras, las explícitas, son las que asaltan los medios de comunicación y las redes sociales y lo hacen cada vez con más frecuencia. Las guerras silenciadas son las que padecen todo el tiempo, independientemente de coyunturas, historias oficiales, las ocho columnas, las mañaneras, coloquios y libros especializados. Esas guerras silenciadas son las que padecen las mujeres, los diferentes, los originarios, los empleados, los trabajadores y más ahora que la pesadilla empieza a deglutir a la llamada clase media. Eso es los pequeños y medianos propietarios.

Para explicarme mejor les presento lo siguiente. Hay lo que nosotros llamamos una aseveración erizo que puede ser bordada o tomada desde diferentes lados o ángulos y que en todos la cima hiere, marca, provoca cicatrices. Como los erizos son esféricos y tienen espinas por todos lados, donde los agarres te va a lastimar. Pero en el caso al que nos referimos se trata también de un espejo esférico al mismo tiempo. Desde la parte en que lo ves construyes tu versión de todo. Les voy a presentar una aseveración erizo:
El policía anarquista quiere que su hijo sea igual a él. Esta afirmación puede ser abordada, interpretada, confrontada desde distintas posiciones. El policía podría decir que no es posible eso, que su trabajo es defender la propiedad privada, las buenas costumbres y a la gente de bien. Y claro, romper las cabezas de quienes rompen cristales. El anarquista podría decir que eso es imposible, que ningún anarquista que se preste de serlo sería policía. Bueno, a no ser que se refiera a la policía del pensamiento que determina quién sí es anarquista y quién no lo es. La feminista llamará la atención sobre el género de la sentencia, ¿por qué no una policía? Por qué un hijo y no un la hija.
La cría, el hijo, la hija, podría cuestionar que se le imponga una herencia, un camino, un paso y un destino. Así como le quieren imponer el amor y el desamor, o sea, los sentimientos. Y alguien más, seguramente alguien de ustedes diría, “Un momento, que sea como él, ¿cuál él?
Que sea como el policía o que sea como el anarquista.” Y claro, no faltará quien ande high y escuche policía y grite “la tira, corran por sus vidas”. O se empieza a subir en el asiento para pasar desapercibido mientras se pone gotas oftálmicas para que no se note que andas hasta atrás. ¡Ora, no espanten!
Si logran hacer coincidir en algún momento esas distintas miradas, organizarlas, tal vez podrían llegar a la conclusión de que la sentencia es falsa y que hay que prescindir de ella, no hacerle caso, pues. Las opciones múltiples como libertad es eso que es lo que ofrece el sistema. Puedes mirarme desde cualquier lado, pero no cuestiones mi existencia. Porque falta la disyuntiva clave, aceptar o no la existencia de las opciones o crear otra cosa. El sistema es eso, un mundo erizo, esférico con reflejos múltiples y todos hieren, incluso contiene las supuestas alternativas a esas heridas. Mismo mundo con aparentes facetas posibles. Su unicidad, su identidad es la dominación por hegemonización y homogeneización. Su base material es la propiedad privada de los medios de producción.
Consiste en la constante lucha para imponer al mandón, o sea la hegemonía. Y para hacer a los subordinados iguales entre sí, la homogeneización, de modo que detecten, aíslen y eliminen a los que no entran al aro.

El sistema es esa sentencia que contiene una serie de evidencias que engañan sobre lo fundamental. Si alguien quiere apartarse de esa aseveración, bueno, para eso están los manicomios, las cárceles, las tumbas o el no lugar de la desaparición.
Aunque tal vez alguno, alguna, algunoa les pese más el bloqueo, el baneo, la cancelación, la pérdida de seguidores una reducción drástica en el número de likes. “Oyes abuela, no le has dado like a mi muro”.

Si la mirada crítica ahonda en el cuestionamiento de la esfera del espejo distorsionado que es el sistema, tarde o temprano se topará con la sentencia base o la evidencia base, la propiedad privada de los medios de producción. Cualquier opción que no cuestione esa base material y apunte a su destrucción es solo una variante de reflejo en la esfera del espejo y seguirá atrapada en la lógica de esa esfera.

El todo acaba por imponiéndose a las partes. Asimismo, el pensamiento crítico su mirada parte de la conciencia de que su mirada no es única y verdadera. Que hay otras miradas y que tal vez es probable “es un supositorio Dios no lo quiera”, podrían llegar a la misma conclusión desde distintos caminos.

La visión zapatista, nuestra visión cuestiona el todo y las partes, pero es la mirada de un ejército. Un ejército muy otro, es cierto, pero un ejército al fin y al cabo. Y en consecuencia, debe ser tomada, cuestionada, criticada y sobre todo confrontada con la realidad que es, quierase o no, el tribunal supremo final de cualquier teoría y cualquier práctica.
Y después de tantas transformaciones, cuatro dicen, las mujeres, para las mujeres sigue lo mismo, menos para las todas que llegaron a los gobiernos federal, estatal y municipales.
Los originarios siguen siendo el objeto de la curiosidad turística, la investigación antropológica, la vía esotérica de escape, la incómoda imagen que hay que esconder o folklorizar para no dar una impresión adversa a la modernidad. Los otroas o los otroas o diferentes siguen recibiendo la burla, el desprecio, el asco, la agresión violenta.
Quienes trabajan para vivir sean como asalariados, como pequeños productores o empresarios o comerciantes siguen recibiendo viendo la misma promesa de subir o al menos de no caer. Para todos el común denominador es la violencia. Y eso produce una fragmentación del dolor y una fragmentación de la lucha, de la resistencia y de la rebeldía.

Si profundizamos más la mirada, tal vez descubriremos que hay diferencias como mujeres, como originarios, como otroas, como trabajadores. Entonces, tal vez aparezca ese concepto incómodo: la clase social. Pero bueno, todo eso ya lo saben ustedes si no vinieron para la foto, sino porque quieren conocer una mirada, otra mirada, la nuestra, la zapatista.

En el caso zapatista, también empieza a ocurrir últimamente un cambio en la visión o no, más bien en el modo, el lugar desde el que se mira. No hay que olvidar que hay otro lado de la luna. Se le llama el lado oscuro de la luna porque así señalamos que solo vemos un lado el luminoso y aunque sabemos que existe, no es evidente el otro lado que claro es luminoso para lo otro, lo diferente lo que está en el otro lado. Pero mientras miramos el lado luminoso, no tomamos en cuenta el todo, en este caso el lado oscuro que decimos.

En los últimos años se han precipitado cambios en estructuras de las comunidades zapatistas, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y de su organización interna y externa. Les voy a platicar un poco la historia que cómo fue este cambio, es importante para entender lo que en estos días nos va a estar platicando el subcomandante insurgente Moisés.
En 1994 la dirección política organizativa de EZLN era el Comité Clandestino Revolucionario Indígena. Estaba formado por comandantas y comandantes originarios todos de las diferentes lenguas que forman el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. En ese entonces chol, tsotil, tseltal, tojolabal y zoque.
Así llegamos a la… ¿cómo decirlo? A la vez versión pública de lo que es el EZLN.
Y que a todos sorprendió y que como se abrieron las comunidades a la prensa, la prensa cuando había prensa que hacía trabajo periodístico llega tratando de contestar la pregunta, “Bueno, ¿por qué se alzaron en armas?” Y cuando salían con sus reportajes se preguntaban “por qué se tardaron tanto en alzarse en armas”.

Nosotros pensamos que algún día ustedes, no digo que se vayan a alzar en armas, pero van a decir su Ya basta. Y entonces nosotros vamos a ir a verlos y les vamos a decir, “Felicidades compañeras, compañeros, ¿por qué se tardaron tanto?”.
Después vino la aparición de esto que no esperábamos, que era lo que llamamos entonces sociedad civil. Que así nos referíamos a la gente que no tenía partido político, o sea, aspiraciones de poder político. Y Entonces empezamos a analizar junto con ellos las tendencias del capitalismo.

El año que entra se van a cumplir de un texto que habla sobre la Cuarta Guerra Mundial. Y en él señalamos que el objetivo del capitalismo es llevar una guerra que destruya territorios, los despueble y los repueble y los vuelve a organizar. Y lo que está pasando ahora en Palestina en Irán, en Ucrania, en Venezuela y lo que siga, tiene que ver con esta lógica.

Luego vinieron los diálogos de San Andrés. Ahí viene este periodo donde nosotros decimos que fue el punto máximo de fama, no sé cómo decirle, del EZLN, de los diálogos de San Andrés a la marcha del color de la tierra. Esto es de 1996 al año 2001. Ser zapatista vestía, o sea, se podía presumir.
Ahorita ya es algo vergonzoso que hay que esconder, sea ser zapatista o asistir a un semillero o escucharlo por transmisión en internet.

Sobre ese diálogo de San Andrés, les voy a recomendar este libro que está aquí, que se llama Días de rabia y rebeldía, que es de Bárbara Zamora López, que estuvo allí en los diálogos de San Andrés como asesora, ha estado aquí en varios semilleros, y es muy bueno el libro porque es como un recuerdo, una memoria de lo que ocurrió, y se puede seguir ahí, porque tiene hasta fotos quiénes estaban hace 30 años y quiénes ya no están.
Pero no porque se murieron peleando o por enfermedad, no están porque se fueron para arriba.

Luego de ese periodo de fama y de infamia también, breve, empezamos a analizar nosotros los límites de la situación nacional y la clase política.
O sea, ahí vi vimos que el margen de acción tradicional que es aspirar a que el poder político, o sea, los gobiernos, aquí hay algunos que son miembros de sus gobiernos en sus estados, su capacidad de resolver los problemas. Nos fuimos dando cuenta de que ya no eran capaces, no tenían los recursos, el interés nunca lo tuvieron, pero no podían resolver los problemas, el avance del sistema en todo el país empezaba a producirlo.
Poco a poco nos fuimos acercando al año de donde hicimos la Sexta Declaración y entonces ahí definimos. nuestra lucha no es solo por reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, sino nuestra lucha es contra un sistema, el sistema capitalista.
Y entonces ahí llamamos a feministas, a otroas, a todos los que luchan a decirles: los problemas que tenemos como mujeres, como otroas, como trabajadores, como empleados, como pequeños propietarios son responsabilidad de un sistema, el capitalista.

Ahí es donde el EZLN ya públicamente dice: “Vamos por esto, no por los derechos y la cultura indígena o no solo por los derechos y la cultura indígena.” Al mismo tiempo entre el año de 2012-2013 hay un cambio en la dirección. Yo les voy a decir que lo que decía el Subcomandante Insurgente Marcos, que Dios lo tenga en su santa gloria y la Virgen lo colme de bendiciones y que se atasque de pastel de moka.
Es otra insinuación a ver ahora sí agarran la onda. Él decía que lo justo es que el que está dispuesto a morirse dirija su destino. Y en este caso, los pueblos originarios los indígenas, como dicen ustedes, son los que estuvieron dispuestos a morirse por lo que querían. Y lo justo es que ellos dirigieran su paso, su destino, eligieran su compañía, o sea, pasaran a la dirección.

El sub Marcos también decía que cuando uno aspira a poco se conforma con menos. Y también decía que uno tiene derecho a exigir y a hacer cumplir por lo que está dispuesto a morirse. Y en este caso, en ese tiempo que es cuando el Subcomandante Insurgente Moisés, toma el mando, se decide cuánto vale nuestra vida como zapatistas, otro mundo, ese es el tamaño. O sea, que no hay puestos, cargos, tierras, programas asistenciales o lo que quieran idear los gobernantes que nos haga cambiar, hasta que haya otro mundo entonces ahí vemos, eso es lo que se decide y entonces el Subcomandante Insurgente Moisés pasa a ser el mando para conmemorar la historia de la caída de un compañero que era maestro, sargento y autoridad autónoma que se llamaba Galeano en 2014, que coincide con la desaparición de los 43 de Ayotzinapa, es que muere Marcos y nace Galeano esperando a que sus hijos crecieran y ya crecieron esos 10 años, entonces matamos a Galeano y pues aquí estoy.
Vine a asolearme las piernas, como está de moda ahora. Este, creo que fue mala idea hacerlo en San Cristóbal porque el sol no brilla por su presencia, pero si ven una foto es inteligencia artificial. Estoy más bueno de lo que diga la foto.
Y aquí es la parte donde cambia nuestra relación con ustedes, o sea, con los compañeros y compañeras ciudadanos. Es, y una reflexión interna dentro del EZLN, yo me acuerdo que fue en Oventik cuando los mensajeros, ¿no? La época de los mensajeros. En Oventik fue. Fue en el caracol de Oventik, se juntaron jóvenes y jóvenas de todos los caracoles. Y ahí se dijo, “Ahora son los mensajeros, hay que ir a decir lo que vemos” y lo que veíamos era la tormenta, y lo hicimos público en el Seminario de la Hidra Capitalista en 2015. En 2015 hace casi 11 años nos dijeron que estábamos exagerando porque hablamos entonces de que iba a haber millones de desplazados, o sea, de migrantes buscando vida por otros lados.
“Ya, no es para tanto” y ahorita ya no sabe ni qué hacer. Escribimos las guerras y sus características que están ocurriendo ahora. Escribimos lo que la naturaleza iba a responder a la guerra que recibía y que ahora está ocurriendo, y que unas partes nos va a contar el Subcomandante Insurgente Moisés.

Después de ese Seminario de la Hidra Capitalista sale lo que es la primera declaración que no es solo del EZLN. Es la Declaración por la vida, donde el EZLN junto con miles de hombres, mujeres y otroas de todo el mundo dice, “Nuestra lucha es por la vida”, somos muy diferentes, nos distancian muchas cosas, pero nuestro objetivo es vivir y quien se opone a que vivamos es el sistema. Esa es la primera vez que el EZLN firma una declaración junto con otros, junto con los diferentes. Y en ese entonces buscamos la coincidencia. Somos tan diferentes, ¿qué es lo que nos puede unir?
Y ahí fue donde dijimos, “La lucha por la vida.” Si no la han leído, lean esta declaración porque que no es solo nuestro pensamiento, sino es el pensamiento de millones en todo el mundo, ¿no?
De ahí de la Declaración por la vida sale la primera etapa de la Declaración por la vida, con la navegación de La Montaña y luego con la División Aérotransportada que encabezaba el Subcomandante Insurgente Moisés, van a recorrer en varios países de la otra Europa, regresa y yo le pregunté:

-¿Y cómo ves?
-Están bien jodidos.

Ese fue el el resumen de la visión que te tenía. Pero fue más allá porque dijo, “Según estuvimos viendo y analizando a como está, no la vamos a librar como estamos organizados.” La tormenta sigue tal como la dijimos hace 10 años, pero la estructura que tenemos no nos va a permitir pasar al otro lado.
Les voy a contar una anécdota, dos que son ciertas, para demostrar el grado de convencimiento de una zapatista, un zapatista o unoa zapatista. Hace muchos años antes del alzamiento, la iglesia que ustedes llaman progresista, hizo todo lo posible por destruirnos, todo lo que pudo.
Claro, ahora dicen el EZLN es una de nuestras semillas que creció, no es cierto, hicieron todo por destruirnos. La mayoría de los compañeros y compañeras son católicos creyentes. Y lo que hizo la iglesia entonces es negarle los sacramentos a los que fueran zapatistas.
No los torturaron, no los amenazaron con un pelotón de fusilamiento o con colgarlos de un árbol, los amenazaron con la muerte eterna. Para ellos y para sus crías, porque no les daban el bautizo.
No sé, los que sean creyentes entre ustedes imaginen lo que significa eso, que te prometen la condenación eterna si no te dejas de ser zapatista.
¿Por qué, qué hay en el corazón, en la conciencia, en la cabeza de esos miles y miles de mujeres y hombres y otroas originarios que dijeron, “No dejamos de ser zapatistas y se asomaron a la condenación eterna. Ya luego la jerarquía eclesiástica se dio cuenta y les dijo bájenle a los tuneles y diáconos.

Pero estoy hablando de 1992-1993. O sea en 1994, en el primero de enero salimos no solo a enfrentar al sistema sino el más allá. Sabíamos que si seguíamos adelante nos íbamos a ir al infierno. Bueno, yo de por sí ya tengo un apartado ahí, pero los demás compañeros y compañeras. Entonces, ya que regresa el sub Moi de la de la gira, empiezan a hacer unas reuniones. En esas reuniones empieza a cambiar el sentido de la dirección y deja de ser una dirección unipersonal, lo que llamamos ahora la punta de la pirámide y el sub Moi empieza a ampliar y ampliar y ampliar y ampliar la discusión con más y más compañeros y compañeras. Y ojo con más y más diferencias de calendarios.
Pues empezó a entrar jóvenes, jóvenas, o otroas para esa discusión y a confrontarse unos con otros. Como no hay manual, usted le preguntan a zapatista, ¿cómo le hiciste? ¿En dónde está el libro? ¿Dónde está el manual? van a decir, pues, no, no hay manual. Entonces, tuvieron que volver sobre su propia historia y descubrir qué es lo que podría servir para afrontar la tormenta.
Fíjense que los compañeros y compañeras de la dirección zapatista no piensan tanto en el resultado de la tormenta, sino en el día después. O sea, estos compañeros y compañeras no les preocupa si van a ganar o perder, saben que van a ganar. Y entonces lo que les preocupa “¿y qué voy a hacer?”.

Y les voy a contar aquí la otra anécdota.
Precisamente en 2014 cuando muere el maestro Galeano, se le hace un homenaje en el Puy de La Realidad y llegan compañeros y compañeros de todos los puyes. El sub Moi que ya estaba al mando y el finado sub Marcos que estaba a punto de perecer, ven llegar filas y filas, columnas y columnas de miles y miles de zapatistas y pasan a saludar al Subcomandante Insurgente Moisés y uno de ellos le dice, “Ah, aquí estás.” ¿Por qué dice eso muy Es que me dijeron que andan andas en el helicóptero con Manuel Velasco, que era el gobernador entonces de Chiapas. O sea, que ya te habías pasado del gobierno, el lado del gobierno.
Entonces, fíjense, ese compañero y compañero sabía o creía que su mando ya se había pasado en las fuerzas del enemigo y siguió siendo zapatista. Y siguió y siguió y llegó a honrar la muerte de un zapatista y ahí y descubre que no, el dirigente seguía siendo zapatista. Y algún día le vamos a conseguir un helicóptero, espero.
Bueno, en esta método de discusión que ya no es producto de el análisis teórico, por decirlo de una manera, este ensanchamiento de la dirección zapatista produce también que cada vez influya más eh la experiencia de vida, lo que cada quien de los compañeros y compañeras están viendo en las comunidades.
Todo esto que les estoy contando y que es como el preámbulo para que diga su palabra Subcomandante Insurgente Moisés, es y lo que tienen que entender es que es un ejército el que me habla, está en guerra. Estuvo en guerra miles de años, y sigue en guerra y que simplemente va cambiando la forma de resistir y de luchar.
Por poner un ejemplo las mujeres no pueden decir que la explotación empezó con el sistema capitalista, viene desde antes, y no creo que se traguen el cuento de que llegaron todas a Palacio Nacional.
Los otroas, aunque haya otroas de closet y descarados, pues en puestos gubernamentales, no pueden decir que ya pueden vivir sin ser objeto de burla, de desprecio, de preocupación, perdón, de represión y de muerte.

Los trabajadores y los pequeños empresarios y decir es que ahora tengo que pagar doble impuesto, el impuesto sobre la renta y el cobro de piso. Entonces, antes trabajaba para mi familia, luego trabajé para el banco porque pedí préstamo, ahora tengo que trabajar para el gobierno y para el cartel que esté de moda ahí, que tengo que pagarle para que me deje en paz.

Entonces, les pido que todos esos días, que son tres, tomen en cuenta eso, no tengan miedo de criticar nuestra mirada, pero que no nos enteremos. No, no se crean. Entonces, tiene su palabra el Subcomandante Insurgente Moisés.

Subcomandante Insurgente Moisés:

Bueno, entonces, buenas tardes.
¿Escucharon lo que dijo el compañero capitán?
Así es nuestro modo. Así es nuestra mirada. Así es nuestro escucha. Y así es nuestro olfato. Y así es también nuestro sentir físico.

Sí. Luchamos por la liberación. Pero estamos hablando de nosotros, los humanos. Y en tantos los encuentros que ha habido, a eso sirve la escucha. Y entonces, de donde vivimos nosotros, los humanos, el ser vivo en una sola palabra como hablan ustedes, nos están destruyendo.
Entonces, nos damos cuenta y eso de que no solo nada más la vida de nosotros, nosotras, los humanos, sino lo que lo que nos rodea.

Ustedes dicen en palabras que dicen cambio climático. ¿Pero qué es eso? Nosotros decimos que es la planeta Tierra. Como pueblos originarios decimos, “Madre Tierra”.
Entonces, sin eso no vamos a tener vida, aunque vamos a luchar por la vida. Porque la vida es la que nos da la Madre Tierra. Y eso es lo que nosotros pues queremos pues este platicarles a eso porque también donde están están en la Madre Tierra de donde vinieron.
Nadie, nadie aquí en esta planeta Tierra vive en otro lado, ustedes lo saben, pues, ¿no? Pobres y ricos, pues. Entonces, la palabra que dicen algunos hermanos, hermanas, compañeros, compañeras, cambio climático, deberíamos tomarlo en cuenta y en serio.
Porque por más que luchamos por la libertad de todos cuales ideas que que tenemos de cadi quién, es que no vamos a tener casa. No vamos a tener vida, si es que está destruida completamente la planeta Tierra.
Y entonces, si ponemos a pensar, la planeta Tierra no es lo mismo como es como está ahora hace 100años y así siglo por siglo podemos ir viendo. ¿Sí? Y entonces si no está así, hace 100 años, hace 200 años, ¿por qué ahora está así como está ahora?
Esa es la que hay que descubrir. ¿Quién es el culpable? ¿Somos nosotros o quién?

Y entonces nosotros este checamos nuestra historia revisamos nuestra historia hasta donde podemos. Porque llegar a a investigar lo que hace 500 años nosotros hacemos un suspiro para entenderlo, ¿será cierto lo que se cuenta? Si la historia de sus abuelos o bisabuelos de ustedes, ¿no? Ya nadie les contó, ¿no? Entonces, simplemente se va a ir borrando. Simplemente este lo malo de lo que fue o lo bueno de lo que fue. Y entonces nos platican pues desde nuestros bisabuelos que era diferente que ahora, el cambio climático. Y entonces le preguntábamos por qué. Entonces ahí donde nos empiezan a platicar de sus patrones de antes, ¿no? Y entonces nosotros que somos los los bisnietos o los tataranietos y ya vemos otra cosa ya.
Porque el patrón, el finquero, el terrateniente estamos hablando de hace años atrás, años atrás, no es lo mismo ahora. El terrateniente se ha convertido en otra cosa ya. Llámese empresarios, empresarios nacionales o transnacionales. Pues no es lo mismo ya, pero el mismo método sigue: Patrón, patrón nacional, patrón transnacional o también patrona.

Y entonces le preguntábamos pues así a nuestros bisabuelos, ¿no? Qué herramientas usaban y nos decían. Y a la hora de que checamos nosotros acá, nuestros bisabuelos nunca conocieron como ahora nuestros hermanos en el mundo hasta donde llega, pues esos este aparatos que ahora que hay o tecnologías que hay nos están escuchando.
Entonces, y si nos preguntamos de dónde vino esa tecnología. Deberían de entonces darse cuenta dónde viene esa tecnología. de quién es el dueño, quién es el propietario ahíí. Y entonces así lo descubrimos así eso, ¿no? Y entonces nuestros este abuelos nos dicen de que entonces empezaron a conocer otros tipos de gente, trabajadores, por supuesto, ¿no? ¿No?
Los que querían sacar Estoy hablando aquí en Chiapas, pues, ¿no? Que querían sacar el petróleo. Entonces es la destrucción de la madre tierra. Imagínando lo lo inmenso de la destrucción de la madre tierra de sacar minería. Y de allí viene el cambio. Climático como dicen.
Es como parte de su cuerpo o de nuestro cuerpo, ¿no? Se siente cuando está lastimado. Pellíscanse ahorita. Pellíscanse, ahí van a sentir de que les duele, pues, ¿no? Igual la madre tierra. También tiene vida.

Entonces, como dice el compañero capitán, platicamos como colectivo, como común que somos ahora y nos preguntamos pues en pueblo por pueblo, qué es el cambio que hay en la vida en la planeta Tierra. Entonces nos damos cuenta que el cambio climático que se dice no es broma. A nosotros no nos reímos cuando escuchamos eso. No nos da ganas de reír porque es que lo estamos viendo. No es chiste para hacer chiste. Es una tormenta lo que vemos. Y esa tormenta la crea el sistema.
Entonces, esa reacción de la madre tierra o la madre naturaleza acaba de decir que está viva. Eso sí, ya no hay nadie que los va a parar. Por más por más muy poderoso quien sea, quien está en la punta del pirámide, nadie lo puede detener.
Ese cambio climático que se dice, se ve y se siente.
Lo que nos cuentan nuestros compañeros, compañeras es que ejemplos que les voy a ir dando, ¿no? Porque los bisabuelos, los abuelos ellos nos contaban cómo era antes, ¿no?
Había metodología, como se decía antes, saben en qué momento las cosas de cómo era antes y ahora ya no. Por ejemplo, en la geografía donde vivimos, donde sabían el tiempo, el mes que llovía, ahora ya no llueve ahí.
Y donde no llovía, ahora ya llueve. Donde hay frío, ahora empieza a haber calor.
Y nos dan ejemplo concreto. Por ejemplo, los hermanos, no nada más a los compañeros, los hermanos y los compañeros pues este en donde es tierra fría, entre seis, siete meses daba el elote. Antes, ahora, hoy, en cinco meses ya hay elote. ¿Qué significa eso? nos decimos nosotros, porque antes era de seis, siete meses y ahora en cinco meses hay. Ese es el termómetro que tenemos tenemos nosotros eso. Está cambiando. Porque se está calentando más y por eso antes se está dando lo que sembramos.
Dicen nuestros compañeros, compañeras, abuelos y bisabuelos, ellos ellas sabían en qué momento los árboles de todo tipo de árboles sabían ellos, ellas en qué momento eh, florecía. O sea, que daban flores, ¿no? Y hoy se dan cuenta de que se cambió. Hay unos que se adelantan, otros que se atrasan y otros que de plano ya no da flores, ¿no?
Y hay que imaginar ahí eso. Si ya no florece, ¿qué significa? O sea, que se va a ir muriendo, se va a ir acabando.

Por ejemplo, eso es en el sentir de ellos, en su conocimiento de ellos, ellas, ¿no? Sabían los tiempos cuando empieza a tronar, como dicen los compas, el rayo, ¿no? Y ahora en cualquier momento ya no es su tiempo ya como antes sabían.
Eso ya es en el espacio, como se dice, ¿no? Y aún sabían pues antes cuándo, qué fecha, qué mes y ahora hay cambio ya de allí, pues, ¿no?

¿Sabían antes también dónde es el lugar, la geografía donde hay helada? Y saben su tiempo cuando es helada. Ahora ya no hay helada donde se daba helada. Empieza a aparecer en otra geografía, en otro terreno donde nunca la habían visto.

Son son reales, pues así el cambio, pues, ¿no? No porque nos nos dicen en un programa de facebook o de televisión, no, lo estamos viendo, lo estamos viviendo físicamente, pues, ¿no? Está en en nuestros ojos de nosotros, ¿no? No solo nada más nosotros, zapatistas, también los hermanos, ¿no? igual que tal vez ustedes, ¿no?
El asunto es de que entonces este eh que vamos a hacer eso, pues, ¿no? O a lo mejor tienen que este fijarse de donde viven, pero no solo nada más es fijarse, el asunto es qué hacer.

Nuestros compañeros, compañeras, ellos, ellas tenían este, eh, tienen conocido pues los lugares, el terreno. ¿Qué cosa hay, había ahí? Y se cruza. Había. Ahora ya no hay. ¿Hay otra cosa ya ahí?
O sea, nos daban este un ejemplo porque saben ellos, ellas, ¿no? Eh, ¿Qué cosa hay? En tierra caliente y qué cosa hay en tierra fría, ¿no?

Entonces nos dan el ejemplo, por ejemplo, hay un hay un bichito que le decimos acá nosotros mostacillaa que te pica y da mucho comezón y se vuelva se vuelve roncha como tipo alergia. Pero es que son cientos y miles en el terreno, pues no, pero sabían en qué momento nace eso, ¿no? Y solamente en tierra caliente, ¿no?
Y resulta que ahora en tierra fría ya hay. ¿Por qué? Y es un bichito así de que ahí ahora sé que me chinga ahí en pinche matemática porque ya ves que se dice de que con sus patitas es igual como nuestro cabello. Chiquititas, se mide creo por milímetro, ni siquiera de milímetro pues, ¿no?
¿Cómo ni modos que se corrió ese bichito para ir en donde está ahí este tierra fría, ¿no? Porque ya hay ahí qué pasó, qué sucedió. Cambio climático decimos.

Por ejemplo, pues hay otro esos sí vuelan, que le decimos acá los zancudos. ¿No? En tierra fría no había y ahora en tierra fría ya hay zancudos. ¿Cómo? ¿Por qué? Si solamente podía vivir antes en el en tierra caliente, en tierra fría, no, y ahora ya hay.

Otra cosa que ve ven los compañeros, compañeras, ¿no? Hay lugares y sabían en la temporada, ¿no? Que brotaban, nacían muchos tipos de colores de mariposa, ¿no? Hoy ya no hay.
¿Por qué, nos preguntamos?

Entonces, ¿qué cosa estará cambiándose? en todo lo que es la planeta Tierra que decimos.

Nosotros nos decimos y nos preguntamos, ¿será que nuestros compañeros, compañeras, ¿no? ¿Se dan cuenta? Y si se dan cuenta qué piensan también ellos, ellas. Nuestros hermanos, hermanas en el mundo, que somos como humanos, ¿será que se dan cuenta? ¿Y qué hacemos? Porque es nuestra casa, la planeta Tierra.

Porque habría que estudiar ahí. Porque no solo nada más sa destrucción que hace el sistema, ¿no? Y va entre si usted después así lo ponen a pensar porque nosotros sí, ¿no? Ponemos a pensar, a discutir, analizar, ¿no?
Estamos metido una parte ahí también, ¿sí o no? Y a la hora de que entonces empezamos a discutir nosotros, sí. Porque de dónde vino esta chamarra que traigo. ¿De dónde vino todo eso lo que lo que tienen, ¿no? Entonces, entramos a una gran discusión, pues, ¿no?
Y al sistema, pero bien que nos chamarrean, porque dice de que entonces es el bien para nosotros, nosotras, ¿no? Es para facilitar a la vida, ¿no? Estamos así en multicolores como estamos, sí. Somos parte de ahí eso de consumidores, ¿no?
Pero qué es lo que estamos dañando también ahí en eso o cómo podemos medir que no se pasen tanto, pues, ¿no? Porque si no ponemos una medida, lo está acelerando pues el sistema, porque lo que quiere es que multiplique su ganancia. ¿Y esa ganancia de dónde viene? Otra vez nos preguntamos, ¿no? Pues en la venta. ¿Y quién es el que compra? Nosotros, nosotras.
A cambio de que entonces este haiga más ganancia y según es para que se satisface nuestra necesidad. Por ejemplo, ahí decían los compañeros ahí eso, por ejemplo, ¿no? Dicen nuestros este bisabuelos, ¿no? Estoy hablando de 70, 80 años atrás, ¿no? Nunca nosotros vimos que el agua se vende. Así.
Y nos platicaron que cuando iban en las cabeceras municipales a buscar las necesidades, ¿no? Entonces, dicen que podían tocar la puerta del señor, señora, ¿no? Quien está pues en la ciudad, ¿no? Y entonces se sale y dice, “Señor marchante, ¿Qué quieres? Porque tocaron la puerta, ¿no? ¿Será que nos regalas un vaso de agua? Sí, claro, ¿cómo no?
O sea, creo que son sus bisabuelos, bisabuelas también de ustedes, los que son de México, Chiapas. Fíjense cómo era antes, ellos, ellas, su bisabuelo, bisabuela, abuelo, ¿no? Regalaban el agua porque le decían marchante. No la había escuchado esa palabra que decía que le decían marchante. ¿Qué decía marchante? ¿No?
Y le daban el agua. Hoy hoy en la ciudad ahorita ve a tocar una puerta. Vas a ver que ya hay otra cosa. Nadie te abre la puerta porque piensa que tú eres una loca, un loco, un drogadicto, drogadicta. Un asaltante. Entonces, ya no te abren la puerta, ya cambió pues, ¿no?
Pero nos estaban dando el ejemplo, pues este ellos ellas cómo se convirtió en mercancía. Y ahorita pues de por sí el sistema estudia también, ¿no? Es más fácil, ¿no? ¿No? Porque antes usaban eh jícara es una cosa que tiene volumen y ahí puedes tener ahí el agua, ¿no?
Pero eso entonces vio pues que es una necesidad del sistema y entonces fácil embotellarlo, ¿no? Y tirar la botella, pues, ¿no? Pero la pregunta es, ¿dónde vino esa botella? Y no es porque ahorita podemos decir de que entonces es nada más hay mil botellas, ¿verdad? ¿Verdad que hay nada más de mil botellas o millones?
¿Y dónde se va a ir ese que una vez de que lo estás tirando o que la estás quemando? Es cabrón pues esto, pues, ¿no? ¿Y quién es su casa que lo está destruyendo? El mismo sistema capitalista y nosotros mismos como consumidor. Entonces, eh nosotros los que somos ahora, ¿no?
Nosotros sabemos que nos pueden cuestionar, ¿no? Y entonces a ver este sub Moi. Así como estoy diciendo ahorita ya, ¿no? Entonces sub Moi, ¿cómo crees que entonces va a resolver nuestra necesidades. ¿Nada? Y entonces yo me pongo y yo les puedo responder y no porque no porque lo sé, porque así me contaron mis bisabuelos, bisabuelas, ¿no?
Entonces, nosotros pudimos vivir sin eso todo lo que hay ahora. Por eso ahí están ustedes, tseltales, tsotsiles, tojolabales, choles, zoques, mames y todo. Y es cierto. ¿No? No existía esas cosas antes, pero pudieron vivir, ¿no? Al igual que ustedes pues este son son tataranietos también ustedes, ¿no?
¿Cómo vivieron sus abuelos, bisabuelos, sus tatarabuelos, pues, ¿no? Y nosotros los que estamos acá nos vamos a convertir de tatarabuelos también. ¿Qué van a vivir esos tataranietos?
¿Será que va a tener casa todavía los tataranietos?

Capitán Marcos:
Organizarte o resignarte. Al revés, resignarte o organizarte. Bueno, ustedes pueden decir, “Sí, no, pero no son las únicas opciones, también se puede hacer uno pato o patoa o lo que sea cada quien.

Pero en nuestra perspectiva, va a llegar un día, Dios no lo quiera, que van a salir, ya saben que salen a la calle, toman el autobús o el colectivo tal y llegan a tal o mandan a sus crías, ve por el pan de caja. Y un día van a salir y va a haber una zanja en lugar de una calle. Y se van a asomar y no se ve el fondo. Y ni no van a saber por qué pasó, pero ya no va a importar.

Laa pregunta que se van a tener que responder es entonces, ¿y ahora qué hago? Si no alcanzan a ver eso, entonces o se van a resignar ese día o van a entender que había que organizarse. Nos vemos a las 5, gracias. No hay fotos.

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